Al cumplir 80 años, le preguntan
a Curro Romero (de profesión, matador de toros) algo acerca de su carrera
taurina. Él, responde: "Vista y no vista". Esto puede ser el resumen
de lo fugaz que es la vida. Vértigo me produce tal afirmación y que se agranda
al ver -impresionado- que Francoise Hardy cumplió este fin de semana ¡70 años!
Visto y no visto. Y don Prístino (disfrazado, esta vez, de Nacho Arango)
apostilla: “Sí, la vida es fugaz, pero
la eternidad está en la fugacidad. Una media Verónica de Curro era fugaz, pero
paraba el tiempo. Y, en el recuerdo es eterna. Es como el viejo cuento medieval
en donde el canto de un pájaro, oído subjetivamente durante un segundo, en
realidad duraba mil años”. De acuerdo, pero 70 años, son 70 años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario