lunes, abril 28, 2008

Hoy he dado por bueno visitar a Fernando Roca, sin idea de perder demasiado tiempo con sus precisiones, nada semánticas, acera de lo que son y no son las cosas que él ve y se empeña en hacérmelas ver. Sin éxito.
Me he perdido en su despacho, todavía encajable en el dédalo del conocimiento imposible. He podido, pese a las dificultades, repentizarlo en la puerta de este barroco recinto (lleno de luz y color) en donde menina alguna osaría entrar. Él, sin embargo, se muestra ufano, al fondo, en la puerta, como queriendo emular al aposentador del Alcázar real, ayer ede de los Austrias y hoy desaparecido por causa mayor atizada por el fuego que consume piedras y maderas. Suerte que le acompaña, quizá inconsciente, su impagable amigo, severo administradorde de todos los contratos del tipo 'estado' que se presentan ante él: Eduardo Ponce, verdadero maestro (y no taurino) de la Administración regional, ¡y subsiste, pese a Roca!)
contnuará......

viernes, abril 18, 2008

LA VIDA ES UNA TÓMBOLA


Soy muy partidario de que el abastecimiento Barcelona se haga cuanto antes. 5 millones de personas tienen prioridad sobre cualquier otro aspecto de menor importancia. Por eso la reciente noticia de que, al fin, se va a producir una transferencia hidráulica desde el Ebro hasta el depósito de La Abrera en Barcelona anima mi pasión por la Hidráulica, la disciplina mejor aliada para la Ordenación del Territorio pues, por obligación, lleva (la buena Hidráulica) interiorizada la conciencia ambiental ya que su práctica constituye una alteración severa, pero responsable, del Territorio. Hay, no obstante, una cuestión que ciertamente me incomoda, sólo a nivel intelectual, y que me produce fastidio. No es otra cosa que la sesgada lectura que se hace de la muy famosa Directiva Marco del Agua cuyo contenido acaso podría resumirse en dos sagrados mandamientos. Uno: Amarás al Medio Ambiente sobre todas las cosas, y Dos: Recuperarás en su totalidad el coste originado por el uso del Agua. Durante los últimos 4 años, algunos han llevado por bandera ambiental el primer mandamiento, dejando de lado (a veces con cierta desvergüenza intelectual) el otro que, a mi modo de ver, tiene mayor trascendencia porque si al personal se le toca el bolsillo la respuesta es inmediata y el ahorro en el uso del agua es seguro. Y ello provocaría una menor presión en las masas de agua y en el Medio Ambiente de acuerdo con los criterios sostenibles, no exactamente interpretados con fines sectarios.

Recuperar el coste derivado del uso del agua. Esta es la cuestión. Pues bien, ahora, en circunstancias trágicas, es cuando hay que armonizar este precepto de contenido económico con la resolución urgente de un problema que afecta a millones de personas. Por supuesto que este colectivo merece una atención prioritaria sobre otras, también importantes, que tienen que ver con la biocenosis total del biotopo global, y no sólo del delta del Ebro. Pues bien, en la alocada línea emprendida por algunos que para justificar determinada acción política han hecho del vocablo trasvase una palabra endemoniada, se ha tenido la ocurrencia de calificar una obra hidráulica de más de 200 millones de euros, empleando más de 60 Km. de tubería de diámetro 1,4 m., de acero, helicosoldada, a prueba de presiones superiores a 50 atmósferas, con el requerimiento inexcusable de instalar 2 impulsiones para elevar el agua a 500 m., todo ello deprisa y corriendo; adjudicando la obra en el filo de la navaja que marca la ilegalidad, de acuerdo con la Ley de Contratos; utilizando el método digital que tanto ha sido cuestionado para obras de mísero presupuesto, en comparación con ésta, para determinar el contratista adjudicatario de la bicoca, pues a ver quién es el guapo director de obra capaz de exigir calidad cuando esta acción lleva implícito, siempre, retrasos en el plazo de ejecución; sin Declaración de Impacto Ambiental, sin Informaciones Públicas, sin Planes ni Programas y sin molestos ecologistas. Esta obra “temporal” según los impulsores de esta acción -a la que pretenden llamar cualquier cosa menos (perverso) trasvase- da lugar a un coste del M3 (transportado, elevado, transferido, socorrido, etc.) estratosférico. Veamos si no: 4 Hm³ al mes recogidos, trasladados, en un tubito de diámetro 1,4 m. entre los meses de octubre y abril dan 28 hm³ en total, lo cual, y siempre manteniendo que el efecto de esta transferencia es temporal y desmontable, origina un precio de 7 euros de coste fijo para cada M3, para sumarle después el coste variable en función de las elevaciones y otros conceptos. Se mire por donde se mire esto es un disparate que felizmente podría haber sido evitado sin más que haber llamado a las cosas por su nombre y en lugar de haber dispuesto un diámetro de 1,4m. haberlo hecho de 1,8m. capaz de trasegar (trasladar, acarrear… y trasvasar) un volumen total de 190 Hm3 durante 9 meses al año. Así, las autoridades catalanas y las del gobierno central, habrían dado cumplimiento a lo dispuesto en el derogado Trasvase del Ebro: la traza, las impulsiones, el diámetro de la tubería y el caudal.

Dicho lo anterior, ello no sería óbice para que si hay que perforar la sierra del Garraf yo me ofrezca voluntario si fuera menester, porque haber dado lugar a que la situación en Barcelona tenga tintes dramáticos, de verdad, no tiene perdón de Dios. Pero también, justo es decirlo, ahí va mi admiración a la ‘geta’ de los inteligentes catalanes que han sido capaces de aplicar el dinero proveniente de los Fondos de Cohesión, salvando el compromiso presupuestario que obliga a estos fondos a financiar obras de abastecimiento ó trasporte a fin de asegurar la cohesión entre territorios, para arreglar su particular red de abastecimiento en el exclusivo ámbito catalán, lo cual parece indicar que, en efecto, los catalanes no reconocen otro territorio más que el suyo propio. Entre 300 y 400 millones de euros, con el consentimiento del anterior MIMAM, han sido gestionados exclusivamente por el gobierno catalán.
Quienes creemos que la vida es un trasvase (de todo, de todo) en ocasiones nos parece que -en realidad- la vida es una tómbola y que si eres catalán siempre toca.
Juan Guillamón. La verdad
Murcia, Abril 2008.

viernes, abril 04, 2008

OTRO (ANÓNIMO) QUE ME MANDA A ESTUDIAR.




Anónimo escribe: Acabo de leer un articulo en el ABC sobre como el Ebro "tira" el agua en el mar donde usted hace muchos comentarios.He de decirle señor Guillamón que me parece muy bien que usted considere las necesidades hídricas del ser humano, pero me parece que se olvida de los bienes y servicios que suministra ese agua mediante su ciclo natural. Es usted consciente de los efectos sobre la pesca en el mediterraneo que tendría un trasvase del Ebro? y sobre las playas? Sabe algo de dinamica sedimentaria? de Aportes de nutrientes al oligotrófico mediterraneo. No somos solo vulgares ecologistas los que nos oponemos sino cientificos. Y muchos de Murcia. Su visión ingenieril es limitada. Además se olvida de incluir los costes ambientales en la economía. Segun los estudios dichos costes no hacen más barato el trasvase que la desalación, el problema es que no están incluidos al pagar por el agua. Eso sin contar el estudio de los trasvases realizados en otras regiones del mundo. JAMAS han solucionado el problema. Solo han contribuido a aumentar la demanda. Y si no estudie un poco.


Y mi respuesta es:




Mi querido amigo Anónimo, acabo de leer su comentario y debo decir que no me sorprende en absoluto porque, tratándose de un sesudo ecologista, esto que usted apunta y dice es exactamente lo que todos ustedes dicen basándose en la descalificación de quien estima por oportuno establecer las bases por las cuales la Naturaleza debe estar al servicio del Hombre, y no de un modo salvaje (F. Bacon) sino precisamente porque es al Hombre a quien más le conviene que la Naturaleza se conserve en toda su pureza para su propio beneficio. Otra cosa es que perdamos la cabeza, como a veces parece que gente como usted lo hace, y pensemos que lo importante es precisamente la Naturaleza a despecho, en demasiadas ocasiones, del Hombre. Fíjese que uno de los recurrentes criterios que utilizan ustedes, los nada vulgares ecologistas, es instalar a quien han colocado en el ángulo de la insostenibilidad y del desprecio a la Naturaleza en los límites de la ignorancia. Y es cierto, me considero un gran ignorante pero no en el sentido en que usted lo aprecia sino en que soy un verdadero ignorante de tanto como aprendo y, por tanto, sé. Por eso me parece ridículo que usted me recomiende que estudie más, porque es absolutamente seguro que mis conocimientos son muy superiores a los suyos, ya que usted se identifica como parte del colectivo prisionero en ese nicho intolerante del Ecologismo en donde las cuatro normas universales que son de asunción no sólo por ustedes sino por todos no admiten la práctica de pensamiento alguno que no coincida con esas cuatro o cinco cosas alrededor de las cuales se vigorizan en tozudo flash back. Ustedes se oponen de manera religiosa, y lo siento porque creo que sus razonamientos científicos cuando los arguyen no pasan de ser un canto melodioso para oponerse a todo aquello que signifique progreso. Lo cierto es que el desarrollo económico está por encima de todo, pues piense que, si no fuera así, en Burundi ustedes podrían desatar una fuerte campaña para mentalizar a sus ciudadanos acerca de lo importante que es defender sus flores y sus peces. El desarrollo económico no tiene porqué estar en contra de una necesaria defensa del entorno natural, es decir, es exactamente todo lo contrario de lo que, señor Anónimo, parece apuntar y para eso tenemos un gobierno democrático que se encarga de corregir -con más o menos acierto- los excesos desarrollistas que podían darse a fin de que el confort y el bienestar por un lado y el entorno del gigantesco biotopo universal, en donde, no lo olvide, se desenvuelve también el hombre, permanezca estable.

Con todo, lo que me parece más impertinente de su comentario, educado, eso sí, es volver a la carga acerca de que, fuera de los disciplinados ecologistas-científicos, nadie es capaz de incluir el coste medioambiental en el desarrollo de cualquier proyecto. No es cierto, somos muchos ya los que este importante coste lo tenemos interiorizado, asumido y muy preparado para hacer uso de él a la hora de establecer y analizar todas y cada una de las alternativas posibles, y no sólo la Alternativa Cero, la de no hacer nada y que ustedes llevan siempre por bandera. Pero lo mejor del caso es que ustedes permanecen en el error de manera continuada, no sin cierta dosis de soberbia, de intolerancia: ¡se creen ustedes la propia salvación del mundo! Cómo si no admitir por las buenas que en aquello que usted apunta relativo a la desalación, siempre en comparativa con los trasvases, se mantiene terne en dos cuestiones, las dos a mi juicio trascendentales. En primer lugar, mantienen que el coste del agua trasvasada (en este caso del Ebro y a lo largo del Mediterráneo) resulta ser más cara (fig. 1) que la obtenida por desalación en el supuesto lugar en donde se reclama el agua. Y esto, amigo Anónimo, no es así. Lo he estudiado y no precisamente porque usted me indique que aprenda más, sino porque mis conocimientos alcanzan lo suficiente para que pueda determinar esto, pero no sólo yo sino cualquier individuo interesado en conocer la verdad, sin cadenas retóricas y naturalistas de ningún tipo. Bien, sólo en la cuestión energética, es decir en el propio funcionamiento de una y otra alternativa se obtiene (permítame en este caso que diga lo que usted: ¡aprenda más!) una clara ventaja para el agua trasvasada respecto a la desalinizadora, y ello sin tener que reponer membranas cada cinco años.



Fig. 1.- Comparación de costes (cálculos americanos para LCA)


También sería conveniente que usted repasara los conceptos de energía potencial y de presión manométrica para comprobar que 70 atmósferas de presión a cota cero son equivalentes a unos 700 metros de altura sobre el nivel del mar. Esto, sin duda, podría mejorar sus conocimientos. Además, y aquí está lo mejor, lo más trascendental para discernir entre una y otra alternativa, tiene que ver con ese capítulo tan actual (¡y tan real!) que es el muy mal denominado cambio climático (deberíamos llamarlo 'cambio antrópico, para entendernos) al que ustedes, sin piedad, apelan de modo muy sectario para justificar sus juicios que, bajo el ropaje del científico, parecen en algunos casos más bien salidos de un código fundamentalista. En este sentido me dejaré de zarandajas para recomendarle fervientemente que se imponga en el conocimiento de la muy moderna técnica LCA (en español, Análisis del Ciclo de Vida) que tiene por objeto valorar ambientalmente cualquier proyecto que afecte a Naturaleza (¡todos!) de un modo científico e integral, esto es, “desde la cuna hasta la tumba”, en la cual se recogen todas las manipulaciones necesarias para lograr el objetivo proyectado a lo largo y ancho de la vida del proyecto, aun considerando las fases sucesivas de construcción, explotación y mantenimiento. En el caso de la desalación, y frente a las trasferencias hidráulicas, la comparación demuestra que indudablemente éstas son casi seis veces más ecológicas que en los supuestos de desalación. Y para que, Sr. Anónimo, usted pueda comprobarlo le adjunto cuadro justificativo (cosas de americanos, californias y tal) de todo lo anterior




Figura 2. Potencial de contribución al calentamiento global según alternativas


Observo que cuando usted, sr. Anónimo, opina que mi visión ingenieril es limitada, carece de bastante razón. La ingeniería moderna tiene por norma desarrollar sus prácticas de acuerdo con la Sostenibilidad, pero no con la Sostenibilidad según la entienden ustedes, severos conservacionistas, sino como debe, en realidad, entenderse, esto es, como la sabia combinación de los tres factores que organizan nuestra vida en el Planeta, a saber: desarrollo económico, estado del bienestar, y conservación del patrimonio cultural y ambiental. Y así funcionamos, los ingenieros. Por eso le recomiendo a usted que amplíe sus conocimientos en materia ingenieril porque en la totalidad de los casos nuestra acción es científica, función directa de la ciencia bien interpretada que tiene por objetivo mejorar la técnica siempre en función de la mejora de las condiciones de vida del ciudadano. Y también de los peces, de las sardinas y los arenques, incluso de aquéllos que merodean en la cuña salina del delta del Ebro. De todos, pero dígame si yo estoy equivocado cuando establezco mis juicios (con la autoridad que me otorgo y que usted me niega) desde el supuesto científico, cómo no, por el que el Ministerio de Medio Ambiente establece para el caudal ambiental del río Ebro y que lo estima (supongo que incluso tendrá carácter legal) en 135 m³ /seg. A partir de ahí hago mis cálculos (los del ABC) y llego a la conclusión de que, de un modo u otro, y sobre todo en función de una determinada situación trágica en Barcelona, algo de agua dulce estamos desperdiciando en el Mediterráneo. Porque, para mí, no es de recibo que cinco millones de habitantes estén pasando hambre y que esto no pueda resolverse porque desde un punto de vista cualitativo, y por tanto subjetivo, hay quienes dicen que es un sagrado deber del hombre sediento permitir que, pese a ello, toda el agua, absolutamente toda el agua que transporta un río vaya a parar al mar, que es el morir. No tengo en cuenta en este caso, desde luego, los asuntos oligotróficos que usted me recomienda tomar en consideración pues no suponen en este momento preocupación alguna para mí, lo cual no quiere decir que llegado el caso sí me provea de un cierto interés, al igual que estoy interesado por los elementos traza de tan infinitésima dimensión -pero tan importantes para la vida-, y pueda ponerlos debidamente en consideración en algún momento, siempre y cuando hayamos respetado al hombre por encima de todo y me sienta desprovisto de toda perturbación intencionada, supuestamente científica.

Ah, y no lo olvide, el agua es vida allá donde esté, es proveedora de bienestar, y donde no esté será trágico. A los ingenieros nos corresponde, desde luego, hacer que la vida cotidiana de cada ciudadano no sea una constante tragedia. Y para hablar con conocimiento de causa la recomiendo que repase usted (y no sólo escuche) los cálculos y los estudios que figuran en el proyecto derogado del trasvase del Ebro. De su lectura acaso podría exclamar ¡qué pasada, si en realidad las cosas estaban estudiadas¡, y con rigor.

Nota final.-Espero que este rudimentario discurso no le cause excesivo enojo y no llegue, sr. Anónimo, a la conclusión de que estoy en contra de las sardinas, los cangrejos, los nutrientes y las posidonias porque, en realidad, lo que he querido decir es que mientras cinco millones de personas a 100 kilómetros de su fuente de abastecimiento tengan sed, la sardina y el bogavante siempre, siempre, estarán en segunda división (como el real Murcia, si Dios no lo remedia).





Ingenieros de Murcia: «Se han desaprovechado 14.000 hm3 del Ebro»

La Demarcación del Colegio de Ingenieros de Caminos de Murcia sostiene que en los últimos cuatro años se han desaprovechado 14.000 hectómetros cúbicos de agua del Ebro, después de destinar un caudal ecológico en la desembocadura de 135 metros cúbicos por segundo, tal como apuntó el Ministerio de Medio Ambiente en el año 2004. El Colegio que dirige Juan Guillamón emitió ayer un comunicado defendiendo la ingeniería hidráulica y la necesidad de acometer obras de regulación y de interconexión de cuencas.

La Demarcación echó mano de los 36.000 hectómetros cúbicos que ha transportado el Ebro en su desembocadura en la pasada legislatura para señalar que, descontado el caudal ecológico más exigente, «las pérdidas de agua equivaldrían al abastecimiento de más de diez veces la población mundial. Mientras, a algo más de 100 kilómetros hay cinco millones de personas pasando sed», señala en referencia al área metropolitana de Barcelona.Este colectivo alerta «del peligroso retroceso que se vive en el país en la gestión integrada del agua», y denuncia que «el debate en torno al agua está quedando anclado en luchas políticas y jurídicas en las que han crecido los s
Juan Guillamón, decano de los ingenieros de caminos. / J. LEAL
entimientos de patrimonialización territorial. Así, en este contexto se asiste a diario a la pérdida de identidad de los organismos de cuenca, cada vez más relegados ante la presión de las comunidades autónomas». Sostiene la Demarcación de Murcia que han quedado en evidencia los siguientes aspectos:

-El gran error que supone una moratoria en la construcción de obras hidráulicas.-La lamentable falta de regulación en la cuenca del Ebro.

-La ausencia de conexiones intercuencas.

-La innecesaria minusvaloración de las demandas de agua justificada por una distorsionada defensa ambiental.

-Una impropia planificación de explotación de los acuíferos.

-Las medidas de gestión y ahorro, reutilización, organización de regadíos, siendo necesarias, no resultan suficientes.

-La desalinización es un método eficaz para abastecer poblaciones de la costa pero como complemento de otras fuentes. No es viable sin una política de subvenciones contraria al principio de recuperación de costes.

- El gran error de la derogación del trasvase del Ebro. Durante los últimos cuatro años ha arrojado al mar 36.000 hm3, tres veces el volumen ecológico necesario para mantener el Delta.

-Los bancos de agua son ineficaces sin un programa de interconexión de cuencas.


Fenacore pide trasvases

La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), por su parte, insistió ayer en que la solución a la sequía existente en España pasa por la realización de trasvases y obras de regulación, aunque «no sin limitación ni a cualquier precio», sino garantizando agua sobrante en las cuencas cedentes. La Federación de Regantes sale así al paso de la polémica suscitada en estos últimos días sobre el trasvase del Segre al Llobregat . También critica la parsimonia en la ejecución de las obras del Pacto del Agua de Aragón.

jueves, abril 03, 2008

LOS CONTENIDOS DIGITALES EN MURCIA

Tengo para mí que el orden de prioridad exigido por la generalidad de los ciudadanos en cuanto a su primaria aspiración de colmar sus necesidades es, con aproximación, el siguiente: Uno, buena economía; dos, una cierta corrección gubernamental que garantice las necesidades sanitarias, de educación y de ocio; y, tres, un satisfactorio mimo y cuido a la Naturaleza que dio, da y deberá seguir dando cobertura al gozo y disfrute de nuestras actividades. De otro lado, nada mejor para atinar en los aciertos que apelar a la inteligencia del hombre, para lo cual las reglas de juego deberán estar delimitadas por parámetros objetivos que valoren al genio empresarial como motor del apuntado desarrollo económico (necesario). Así que nos encontramos con un proyecto de extraordinario calado para el futuro de nuestra Región. Un proyecto basado en la aplicación de la más moderna de las tecnologías, esa que tiene por motor la cosa digital. Murcia, no sólo aspira a ser considerada como el Silicom Valley de los contenidos digitales sino que, además, deberá convertirse en una punta de lanza similar a la India en el muy poblado sudeste asiático: ¡los informáticos hindúes son formidables!, acaso los mejores del mundo. Viva pues la informática en toda su extensión. Y qué bien que nuestro gobierno regional aporte fondos financieros para el desarrollo de esta industria digital: casi el 25 % de la inversión prevista tendrá carácter público. Estaremos en lo más alto de la tecnología de punta y es muy posible que en unos años nuestra diversidad económica nos lleve a los primeros lugares del mundo en lo que se refiere a instalaciones específicas, cuyos iconos serán las salas de proyección IMAX, la orgía telemática basada en 3D, las pantallas gigantes, la animación digital, los desarrollos multimedia, los videojuegos, el software, las películas, los documentales y cortometrajes etc... y un sinfín de plazas hoteleras para albergar a quienes se enjaretan en la producción de sonidos e imágenes. Es de suponer que ello no sea con empecimiento de otras actividades muy características de la Región como puede ser la Agricultura, pues ésta se ve amenazada por un futuro pésimo en aportaciones hídricas tal que, de no cambiar las cosas, los huertos de hortalizas y frutales serán convertidos (a no tardar) en esos otros huertos tan de placas silíceas fotovoltaicas y termo solares.

Bajo mi modesto punto de vista de inflador de cables (igual que el patrón de la Damiana) estimo que, en el futuro, la región de Murcia albergará -procedentes de todo el mundo- cientos de intelectuales tridimensionales a los que, en modo alguno y como lo hiciera en su día Stalin, deberemos considerarlos insectos intermedios. Todo lo contrario; cualquier aspecto que tenga que ver con el talento de las personas siempre tendrá ubicación en estas tierras periféricas de la España plural.

JUAN GUILLAMÓN,
Abril2008. La Economía

Estado de los embalses 14-11-2017

Jamás hube considerado que una asíntota horizontal tan tremenda hubiese sido posible. Ya se sabe porqué en teoría de curvas, para que exi...