miércoles, julio 25, 2007

BORO, BONITO Y BORATO


Qué lástima que la realidad me haya impedido la confección de un titular muy sugerente: Boro, borito y borato, y todo por culpa de la propia estructura del boro, pequeño peso molecular y valencia 3 y sólo 3, todo lo contrario que puede suceder con el cloro, por ejemplo, que puede actuar químicamente con 1, 3, 5 y hasta 7 valencias según los casos. Lo cierto es que la calidad de borito no es posible para el boro, siendo el borato la clase de sal que, en todo caso, puede dar origen el boro combinándose con otros compuestos de cuya combinación el más notable es el bórax (por cierto, las sales del borato se emplean como detergentes). Y lástima también de mis pocos conocimientos de química que como mucho alcanzan a diferenciar lo que es un enlace iónico de otro covalente. En aquél, dos elementos se unen entre sí de modo que los electrones que al primero le faltan le son entregados por el segundo porque a éste le sobran precisamente los mismos electrones que el primero precisa. Esto es, se aprovechan de lo que a uno le sobra para abastecer a quien lo necesita. Exactamente lo contrario de lo que se viene practicando con la política hidráulica en España ya que las novedosas propuestas en este ámbito giran en torno a que agua, por definición, no sobra. El boro utiliza sus tres electrones de la última órbita para compartirlos con los de otro elemento, dando, por ejemplo, a cosas como el ácido bórico que siendo (bajo el punto de vista químico) un ácido débil -utilizado como insecticida- presenta dificultades jurídicas si lo analizamos desde la perspectiva terrorista. Puede decirse que el boro es químicamente solidario pues comparte lo suyo con quien necesita colaboración, si bien trasladar esta cuestión al campo social es asunto que dejo en manos de los políticos.

El boro es un microelemento y su presentación traidora como elemento traza en el agua hace que sea muy difícil su eliminación. La ósmosis inversa permite remociones de boro del orden del 60 %, por lo que puede afirmarse que para que este método sea efectivo ha de resultar caro. Además, el boro no resulta suficientemente reconocible por la falta de pureza que existe en las distintas fuentes en que se encuentra y, si bien resulta beneficioso en las cantidades precisas para el florecimiento de la marihuana, en grandes cantidades, suficientemente grandes, es peligroso para la salud. Menos mal que el exceso de boro no provoca en el hombre lo que en los animales porque de otro modo nuestros masculinos testículos estarían seriamente afectados. Los excesos, para el hombre, quedan limitados a incomodidades irritativas en ojos y vías respiratorias. También resulta paradójico que los excesos bóricos estén más limitados para los vegetales que para el hombre. Por eso resulta cuando menos discutible que para no desperdiciar el producto generado por la estación desalinizadora que provocó un efluente con contenido en boro por encima de 1 ppm se tomara la decisión de emplear dicho efluente en labores de riego cuya limitación se establece en 0,5 ppm. En fin.

Pero vayamos al grano porque existen dos formas de mejorar la eliminación del boro. Una, dar un paso más al agua producto, con mayor presión y una membrana de alta resistencia al paso de los iones de boro (son muy pequeñitos). Otra, añadir sosa (carbonato sódico) al agua bruta para aumentar el Ph, de forma que el boro reaccione y forme boratos. Siendo estos compuestos de mayor peso molecular, las membranas los retienen con mayor facilidad. Esto es una cuestión de dinero, creo, y no de temperatura como se ha dicho (en todo caso, la cuestión podría haber sido prevista, pues no es ningún secreto que en Murcia, en verano, hace un calor de justicia). A lo mejor nuestro amigo el boro nos hace un buen servicio pues el agua que lo contiene debe ser obligatoriamente mezclada con otra procedente del Trasvase del Tajo (la aportación del Taibilla se está acercando a lo meramente testimonial). La intrépida y muy prudente ministra Narbona acaso podría utilizar este argumento para defender la continuidad del trasvase, puesta en entredicho por nuestros hermanos manchegos.

Eso, continuidad del Trasvase y dinero en cantidad para continuar en esta línea surrealista de abastecimiento hidráulico en nuestra cuenca. Sí, porque en cuanto a las membranas se refiere, nada de considerar 15 años de vida media. De 5 a 10 años como mucho, y eso que para llegar a 10 se requiere un buen manejo de las mismas, un cuidado excelente con las paradas accidentales y el pretratamiento, y precisión en los lavados y contralavados. Y, ¡qué suerte la de la de los murcianos! Sí, porque hemos iniciado la obtención artificial del Agua a escala industrial. En la Naturaleza, el agua madura, se equilibra, adquiere solera y cuando la bebes notas ese buen paladar al que estamos acostumbrados; sin embargo, el agua artificial, de producción industrial, es un producto sin terminar que requiere tiempo para dejar de parecernos agresiva. De aquí nace la necesidad de dar al agua desalinizada un papel secundario y, en todo caso, complementario. En la Naturaleza, las pardelas –que se pasan casi todo el tiempo en el mar- beben agua salada y tienen unas glándulas que la filtran con un sistema parecido a la osmosis pero, una vez al año, regresan a tierra para criar y restablecer su abastecimiento de agua dulce (las pardelas son aves acuáticas, palmípedas, parecidas a la gaviota, pero más pequeñas, no exactamente murcianos).

Hacer de lo complementario el elemento sustancial de un sistema no ha de resultar ni bueno, ni bonito, ni barato. Y, además, la cuestión se convierte en un gran camelo: ¡qué bueno sería que la prudente Narbona cambiara de dirección!
JUAN GUILLAMÓN
La verdad 25,07,07

lunes, julio 23, 2007

LA NUEVA CULTURA DEL AGUA Y EL LIBRO BLANCO DEL AGUA

¿Doctrinas contrapuestas? Sí, pero No. Véase mi punto de vista acerca del asunto: ¿Contrapunto, fuga o canon? Ponencia en el Congreso de Ingenieria Civil de Zaragoza, Octubre 2006.

viernes, julio 20, 2007

LA ENERGÍA PRIMARIA EN ESPAÑA

Balance de energía primaria.-

He consultado el diccionario español de la energía y he encontrado estas dos definiciones y, además, está claro que la cantidad de energía final será inferior a la correspondiente de energía primaria, más que nada por las pérdidas.


Energía primaria: energía que no se ha sometido a ningún proceso de conversión, como la solar, la nuclear, la liberada por la combustión de los combustibles fósiles, la eólica, la geotérmica y la futura energía de fusión nuclear.


Energía final: energía de que dispone el consumidor para convertirla en energía útil.


Y como cuestión adicional, explicar que en realidad lo que quiere decir "energía primaria" es el conjunto de energía empleada para cualquier uso, directo o indirecto: para fabricar piensos o para producir electricidad. Y "energía final" sería la necesaria para obtener un servicio de uso final, encender la bombilla, enchufar el televisor o poner el coche en movimiento.


El consumo total de energía primaria en España a lo largo del año 2006 creo que es casi del orden de 160.000 ktep (kilotoneladas equivalentes de petróleo). Según mis cálculos, una tep equivale aproximadamente a 11Mwh, y digo esto por compadecer la interpretación de las unidades de energía que se suelen emplear en los estudios y que obliga al manejo de distintas relaciones entre esas unidades. Ya que estamos, la denominada tec (tonelada equivalente de carbón) equivale aproximadamente a 8Mwh.







CINCO INGENIEROS DE CAMINOS, ALTOS CARGOS EN EL GOBIERNO REGIONAL DE MURCIA


Miguel Ángel Ródenas, director general del Agua.
Francisco Marín, director general de Puertos y Costas.
Carmen Sandoval, directora general de Carreteras.
José Mª Bernabé, secretario general de Obras Públicas.
Pablo Miranda, director general de Energías Limpias.

martes, julio 17, 2007

EL GRAN CAMELO DE LA CORBATA SALADA




Lo malo de toda esta nueva política del Agua es que los ciudadanos estamos siendo engañados. Así de claro, pues lo que para el común del conocimiento es una medida complementaria, las autoridades hidráulicas mantienen el empeño (erre tras erre) de proseguir con su política aun a sabiendas, porque lo saben, de que están traicionando a sus propios valores, a las directivas comunitarias en materia ambiental y de agua, así como a todo el conjunto de conocimientos acumulados hasta la fecha en gestión del Agua. La pretendida prudencia con que, gesto tras gesto, Narbona actúa no es sino una huida hacia delante que esconde el gran camelo hidrológico con que inmerecidamente los españoles estamos siendo castigados. Y todo empezó cuando con el gesto endurecido, o más bien con la cara tan dura como el hormigón, nos ha querido convencer de que la desalinización es más barata que un trasvase desde la desembocadura del Ebro. Verdadero dislate que ha de llevarnos a la ruina económica de la agricultura murciana y, desde luego, al fracaso del partido socialista como se ha podido comprobar ¡Qué estupidez la de este partido en el ámbito de la región murciana cuando se rasgan las vestiduras defendiendo el trasvase del Tajo (recuerden, la transferencia hidráulica por este concepto representa entre el 25 y el 30% de las aportaciones totales en la cabecera de dicho río) mientras se juegan los votos, el prestigio y la dignidad, manteniendo una posición genuflexa ante la dirección del partido en Madrid y no exigen el trasvase desde la desembocadura del Ebro (el 6% de las aportaciones totales del río más caudaloso España)!

Lo que sin duda es un complemento se ha convertido en la estrella hidráulica de la ministra Narbona. La corbata es un complemento magnífico para mostrarnos con la educación suficiente ante otras personas en momentos determinados. Pero la corbata es un complemento. De nada nos valdría equiparnos con una bonita corbata (y muy cara) si además de ello no nos ocupáramos de ponernos nada más. Sucedería que, al menor movimiento, la corbata pondría al descubierto las pelotas del alma pues su función no es precisamente equipar sino complementar. Y esto, señores, es lo que sucede con la desalinización. Claro que es una alternativa frente al caos que supondría no tener la posibilidad de obtener agua por medios adecuados. Por ejemplo, el abastecimiento de agua a Fuerteventura y Lanzarote que tradicionalmente se hacía trasladando semanalmente barcos equipados con cubas de agua ha tenido una alternativa brillante y eficaz con la desalinización del agua del mar. Ahí sí, pero en la península, ¿vamos a permitir que una región con un 1.400.000 habitantes y una agricultura puntera, no subvencionada y muy rentable, pueda resistir el ataque de la desertización con algo menos de 1.000 hm³ mientras que en otras regiones con menos habitantes y con menos condiciones para la agricultura se reservan para su uso exclusivo 6.550 hm³? Y, ¿pero no dice la Directiva Marco del Agua que la cuestión ambiental primera que nos obliga es la de defender y/o mantener nuestro territorio en condiciones de excelente calidad ambiental y que, además, por ningún lado se dice que los trasvases han de vetarse? El caso es que depender, y no sólo para el abastecimiento urbano sino que también para la agricultura, de máquinas que han de tener una garantía del 100% no es exactamente lo más deseable. Acabamos de comprobar cómo como consecuencia de una causa en absoluto sobrevenida (¿el calor?) las membranas osmóticas no han sido capaces de evitar el paso excesivo del boro –que como todos los elementos de valencia uno es difícil de detener-, lo cual no era muy difícil de predecir pues bastaría haber examinado el proceso de esa función en plantas aventajadas como la de Las Palmas de Gran Canaria en donde la batalla diaria es esconder que el contenido del boro –del producto resultante en el proceso desalinizador- casi siempre supera ligeramente las 0,5 ppm. Así son las cosas, pero ¿Quién puede exigir la paralización de una planta así cuando el total de la población depende de ella de manera constante, sin otra alternativa y a diario? No es fácil.

Tengo la seguridad de que todos aquellos que desde el campo técnico defienden la bondad del proyecto hidrológico de la ministra Narbona se encuentran en el terreno mercenario y no entre los conversos como se dice, porque resulta absolutamente increíble que se pueda afirmar que la desalinización presenta unos costes menores a los del trasvase (del Ebro, en este caso) y más si sucede -como ya aventuro sin temor a equivocarme- que el juego que las membranas osmóticas han de dar estará muy por debajo de lo que se nos ha dicho. De su duración, nada de 15 años, y sí de entre 7 y 8, pero eso siempre y cuando los técnicos de la planta encuentren el modo de cambiar las membranas entre sí para adecuar el rendimiento de la misma. Tampoco es fácil.

Y para terminar, el abajo firmante se declara partidario de seguir profundizando en los temas de desalinización porque este proceso, pese a lo caro que resulta, es una magnífica alternativa frente a otros tenebrosos escenarios hidrológicos, que desde luego no es ni por asomo el caso de la región de Murcia. Por tanto, pasados ya más de tres años desde la derogación del Trasvase del Ebro, me reafirmo en mi criterio de calificar la política hidráulica del actual gobierno como el Gran Camelo.

Juan Guillamón Álvarez.
Empresa y finanzas, julio 2007

HACE VEINTICINCO AÑOS









Soy lector empedernido de las efemérides que se publican en los distintos periódicos. En particular, y como no puede ser de otro modo, me fijo especialmente en la sección de este periódico, en concreto me interesa la sección “La verdad, hace 25 años”. Tengo el convencimiento de que esto es un ejercicio de corte masoquista pues, al observar la respectiva noticia diaria, no puedo controlar el sentimiento que me conmueve: “para mí, que esto fue ayer”. Para un tipo como yo que padece una avanzada edad y comienza a ser herido por la vejez, 25 años no es nada (ni con la mirada febril). Y ya sé que para cualquier jovenzuelo 25 años puede ser… toda una vida. El pasado diecisiete de los corrientes, la efemérides del día hacía referencia al comienzo inminente de una de las obras hidráulicas de mayor consideración e importancia para la cuenca del Segura: “Un túnel unirá el Talave con el Cenajo”. Se hablaba de dieciséis kilómetros de longitud con el propósito de habilitar el pantano del Cenajo como regulador hidráulico capaz de almacenar 250 hm³ de aguas procedentes del Tajo, casi la mitad de su capacidad reguladora. La verdad, se dice, ha tenido acceso al proyecto y concluye con que las obras habrán de iniciarse en el año 83. En efecto, en mayo de 1981 se autoriza por la autoridad correspondiente la redacción del proyecto, siendo éste redactado y felizmente culminado en mayo de 1982. Lo más interesante de este asunto es que sometido el proyecto a la preceptiva Información Pública no fue presentada alegación alguna a sus contenidos. En 1983, en los Presupuestos Generales del Estado se hubo previsto, aun, la preceptiva anualidad. El objeto del proyecto era poder trasladar el agua de un pantano a otro a través de una tubería de radio 5,50 metros que con una pendiente de cuatro diezmilésimas produciría un caudal unitario de 40 m3/s.

Eso fue ayer, hace 25 años.

Hoy las cosas son diferentes. Probablemente Bono todavía no había llegado a la conclusión de que para obtener la gloria política a la que aspiraba debería inventarse algún tipo de cruzada o de campo guerrero en donde el Agua tendría un protagonismo. Este señor, cuyo rostro político presenta durezas mayores que la del corindón, por no mencionar el diamante, encontró en el trasvase del Tajo el sitio donde depositar sus posibilidades de éxito. Este trabajo, el suyo, ha sido un conjunto de pésimas determinaciones cuya conclusión final es que en España, todos, estamos en pie de guerra. Jamás le importó a Bono reparar en las consecuencias negativas que su imparable ascensión política, popular, dicharachera, fantasmal y demagógica, pudiera provocar. Si alguna vez algún político, en los prolegómenos de algún acto oficial, por ejemplo el homenaje público a determinadas víctimas de algún atentado u accidente de carácter más allá de lo meramente privado, preparase dicho acto pendiente de las cuestiones accesorias -carentes de toda relación con el fondo de la cuestión- que tienen por objeto dar la mejor imagen posible ante los medios y el público en General, ese político con toda probabilidad sería José Bono (¡aaajjj!). Pendiente de sí mismo, de su imagen, de su futuro, este socialista de corte jesuítico, ayer laboralista próximo a Tierno Galván quien fue su punto de arranque, no reparó, hace 25 años, en que la Información Pública referida a Talave y Cenajo podría haberle proporcionado pretéritamente muchos éxitos políticos de haber organizado un tinglado para que se hubieran presentado las suficientes alegaciones al proyecto. No fue así, pero ello no fue obstáculo para que la bandera esgrimida para mantener fieles a sus votantes fuera exactamente la gran mentira y descarada patraña de que “los murcianos nos quieren robar el agua e impedir que los manchegos tengamos el nivel de vida que nos merecemos”. Más tarde, José Bono fue ministro, no sin antes machacar sin piedad a su antecesor en el ministerio, sin importarle que una cosa es la responsabilidad adquirida y otra la culpabilidad de unos hechos lamentables. En su particular mundo escénico imaginado, se sintió agredido por dos militantes del partido contrario, hincó la rodilla ante el Arzobispo, se enfrentó a Borrell por cuestiones de trazado carretero, y a Felipe González lo sujetó en un campo de tiro, allá por Cabañeros. Fue partidario del trasvase del Ebro, sólo para vender a sus paisanos que iniciaba la supresión del correspondiente al Tajo. Y, en fin, preparó su salida de la política aduciendo cuestiones personales poco antes de producirse un arrepentimiento repentino que le hará volver al mundo político.

José Bono es el más grande promotor de la guerra del agua en España. Ya fuera (por el momento) de la cosa política manchega, la conexión entre el Talave y el Tajo, casi 25 años después, está en marcha. Con dos diferencias sustanciales respecto a lo proyectado en 1982. Una, la tubería ya no es de 5,50 metros de radio, sino de 3,50. Y otra, el caudal circulante, lejos de los 40 m³/s, ha quedado reducido a 10 m³/s. Todo ello como consecuencia de las peticiones manchegas.

Al cabo de 25 años podemos decir aquello de que “de la misa, la mitad, y de esta mitad, también la mitad”. O sea, un cuarto”.

Juan Guillamón.
La verdad, julio 07

viernes, julio 13, 2007

CARTAGENA, LA MEJOR POLITÉCNICA DEL FUTURO

)
Juan Guillamón y Félix Faura (c), firmaron ayer
un convenio de colaboración entre las instituciones. (Foto: JCC
La Región necesita 50 ingenieros de Caminos para paliar la demanda
Por A.L-MURCIA
La UPCT creará la titulación oficial de Ingeniería Civil y un máster en el curso 2008-2009
La Región de Murcia puede dar empleo a 50 ingenieros de Caminos más, además de los que ya están trabajando. Así lo afirmó ayer el decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Juan Guillamón, durante la firma de un convenio con el rector de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), Félix Faura, para crear una Escuela para la realización de estos estudios. Guillamón apuntó que el paro en la Comunidad en esta profesión es cero y añadió que la mitad de los ingenieros de Caminos que ejercen en Murcia son de fuera.En este sentido, Faura indicó que “el número de estudiantes que han pedido el traslado de expedientes desde la UPCT a otras universidades para hacer Caminos asciende a 30, por lo que está asegurada la demanda”. Y es que, según Faura, es imprescindible una demanda en esa titulación, por lo que “se espera la incorporación de unos 50 alumnos, pero todavía se tiene que estudiar en profundidad”.Por eso, la institución docente preparará durante este curso el proyecto de Escuela que, según señaló Faura, “podría estar presentado para el próximo año académico 2008-2009”. Se tratará de un título oficial de primer grado, adaptado a la nueva normativa europea, y según el rector de la UPCT se llamará ‘Ingeniería Civil’ y que “tendrá como base los estudios de Obras Públicas”, indicó Faura. El programa deberá autorizarse por el Consejo de Gobierno de la UPCT, seguido de la Comunidad Autónoma y posteriormente por el Ministerio de Educación.La universidad también creará un máster oficial de segundo grado en Caminos. El rector indicó que, con estos estudios de postgrado, el alumno recibirá “el nivel más alto de formación para poder trabajar como Ingeniero” y apuntó que con el primer grado “no va a tener todas las competencias profesionales para desempeñar el cargo”.Este título de postgrado se pondrá en marcha al mismo tiempo que la Escuela y tendrá dos años de duración. Los alumnos que pertenezcan a otras carreras podrán acceder a él, consiguiendo el correspondiente título y las competencias para desarrollar su labor.En cuanto a los profesores que van a impartir clase en las diversas titulaciones, Faura señaló que “más de la mitad deberán ser doctores, pero todavía no se sabe cuántos se necesitarán”. El rector apuntó además que “se tendrán que establecer el perfil de los docentes”.Las instalaciones donde actualmente se encuentran los estudios de Obras Públicas serán la sede de esta nueva titulación.Precisamente Juan Guillamón informó de que “el colegio oficial de Ingenieros de Caminos colaborará estrechamente con la Universidad Politécnica”.

martes, julio 03, 2007

EL ESPESOR DE UN PAPEL DE FUMAR



Durante el discurso de Ramón Luís Valcárcel, con motivo de su investidura como reiterado presidente de nuestra Región, andaba yo dándole vueltas a mi caletre respecto a que, ahora, en esta plural España sería bueno –incluso, lo mejor- que los pactos a realizar en aquellas regiones en donde los partidos nacionalistas, radicales y no tanto, disponen de resortes oportunos y suficientes para inclinar el gobierno de sus cosas hacia los horizontes centrífugos de la plurinacional nacional no controlada, deberían concentrarse en actitudes de entendimiento entre los dos grandes partidos nacionales: PSOE y PP. Y qué gran ejemplo sería para todos los españoles que no sólo en Navarra sino en Baleares y Canarias la gobernabilidad de los territorios recayera en un gobierno mixto –y acaso sorprendente- de socialistas y populares. España sería, entonces, territorio nacional.
En esto que una dama de indisimulado atractivo pasa por mi lado, y como fuese que trompicó ligeramente conmigo, pidió educadamente disculpas. No las merece –contesté, gratamente sorprendido por lo poco común que la educación tradicional en estos casos dispone-. ¿Es usted, además de guapa y atractiva, alguna de esas señoras, por razón de cupo o de lo que sea, que han de ser directora general o similar en el próximo gobierno que está por ver? –de sopetón, le dije-. En absoluto –repuso, mostrando todo su atractivo- yo soy la jefa de prensa del TSJ (Tribunal Superior de Justicia para los no iniciados). Tal y como están las cosas, me vi obligado a formularle la siguiente advertencia: “Mire, puede registrarme si lo desea, pero no llevo ni un solo expediente encima”. Su respuesta, silenciosa, no tuvo otro objetivo que el de aceptar ni ironía.

El caso es que el desplazamiento desde el ambiente desacralizado de San Esteban hasta el pulmón del Campo de Cartagena, que no es otro que el municipio de Torre Pacheco, para mí fue obligado. He sentido pena, constante, cuando desde los minaretes políticos se ha echado mano de la Justicia del modo más sectario y cruel, porque creo que la jurisprudencia ha de estar al servicio del ciudadano y no precisamente de las facciones políticas. Reconocerá el lector (si acaso, y por suerte, tuviera alguno) que en esto tengo razón. Politizar la justicia, o judicializar la política, a nada bueno conduce: los franceses ilustrados ya establecieron que las intersecciones entre los tres poderes capitales con que nos adornamos los humanos, legislativo, judicial y ejecutivo, no habrían de tener en modo alguno intersecciones descalificantes. Por eso, cada vez que jueces y fiscales actúan de oficio o motivados por denuncias de buena o mala providencia, de entrada echo mano a la cartera de la inmanencia que anida en mi alma. En Torre Pacheco, por fortuna la actuación judicial ha tenido el buen gusto de intervenir en una situación ausente de influencias políticas. Este buen gusto es agradecer por cuanto la iniciativa de la jueza de San Javier ha tenido lugar una vez celebradas las elecciones de mayo. Haber intervenido en los cajones y despachos del ayuntamiento cartagenero en medio de la campaña electoral hubiese dado que hablar, y el fin perseguido hubiera tenido dificultades para que, una vez descubierto, nadie hubiera dudado de las buenas intenciones que han de caracterizar todas y cada una de las decisiones judiciales.

En todo caso, y en este asunto de Torre Pacheco, espero y deseo que del examen de los expedientes incautados (¿se dice así?) no se desprenda maldad administrativa alguna, ni mucho menos tráfico indeseable de influencias con consecuencias de calificaciones urbanísticas injustas y merecedoras del desprecio ciudadano. De ser así, deberíamos felicitarnos todos aquellos que hemos sido enviados al limbo de las dudas, razonables e irrazonables, por mor de escándalos, habidos e imaginados por políticos de todo signo: derecha, izquierda, delante y detrás… que esto más que política parece la yenka. Pero resulta que uno todavía es partidario de la desconcentración de las decisiones, ayer centralistas, a nivel regional, porque la cercanía de nuestras autoridades a los problemas que tenemos los ciudadanos de a pie, sin duda que mejoran las posibilidades de dar con las soluciones apetecidas. Esto tiene un peligro, no obstante. Y es que la distancia que separa una decisión amparada por una solicitud razonada por parte de alguien que está cercano a la autoridad correspondiente y por otra más turbia, más indecente, apenas rebasa el ancho de un papelillo de fumar. Tanto es así que no hay noche en donde no me desvele, angustiado, examinando mi conciencia acerca de un favor que le pedí a mi perenne amigo Pablo Reverte, alto cargo en Educación, a quien le solicité (y me otorgó el favor) que procurara una plaza en el colegio público de enfrente de mi casa para el hijo de mi asistenta, a fin de que la educación de tal niño no interfiriera en su labor como doméstica. Siempre, la vista de las circunstancias, la duda me asaltará acerca de si la actuación de Pablo fue irreverente o no, por mucho que a mí me vino de perlas.

Vamos a ver si en el asunto de Torre Pacheco, la ciudadanía tiene suerte, porque lo cierto es que por cada asunto corrupto que en las distintas administraciones tiene lugar, al menos hay 100 actitudes administrativas positivas. Los funcionarios, los ejecutivos, los políticos y la gente en general, no somos tan malos.

Juan Guillamón.

Empresa y finanzas. 2; 07; 2007.

VIAJE -FIN DE ETAPA- A CANTABRIA

Al objeto de emprender una nueva etapa, algunos -osados y optimistas- deciden quemar etapa en Cantabria: ¿Habrá en el mundo paraíso mejor para este heroico menester?, en la esfera de unos cinco mil y pico kilómetros de radio que nos cobija, ¿habrá superficie más acogedora que la Montaña? No. Pues mis amigos y yo, amigos del Colegio, de la Torre, de la carrera, de los disfrutes y las calamidades (pocas) nos hemos ido a cruzar la raya de los sesenta a la Casona de El Arral, en Liérganes, a cincuenta metros del río Miera, cuyo rumor nos ha acompañado en las noches frescas de junio, mientras en Murcia (¡AGUA PARA TODOS!) mis paisanos se cuecen al sol, y con moscas. Carranza (Vizcaya), Liérganes, Santillana, Santander, Puente Viesgo y como principio y final, Parayas.

Pablo, José Luis Nicolás, José Luis Villar, Pepe, Rafa, Antonio, Carlos, Babel, José Manuel y yo; Mª Carmen, Pilar Alda, Mª Dolores G. Bernal, Conchita, Pilar Alonso, Caroli, Charo, Maritó, Mª Dolores Belló y Mariló.


Un recuerdo obligado a José Aberto y Luis Servando: no pudieron estar con nosotros, pero sí nosotros con ellos.
Y gracias a Álvaro Vazquez-Dodero; Piluca y Chuchi; Paco Velado y Luis; Pedro Lagarejo y Chelito; Pepe Aguilar y Natalia, Tomás y toda su Posada, Guzmán el Bueno, Luis y su autobús, el Cuarteto de Cuerdas, Luis, Luisa e Inés. Muy en especial a Marcos Pantaleón -¡qué decir!- y Teo.
Pero sobre todo a mi madre, Maruja, quien nació en Santander, encontró un murciano en la Facultad de Farmacia en Madrid y dejó la Montaña para cuidar de todo el montón de sus hijos en esta querida y reseca tierra que es Murcia (¡agua para todos!, otra vez). Yo soy como los salmones: me muero por volver a las entrañas de donde nací.

PEÑAS ARRIBA (¿O SOTILEZA?) - SANTANDER



GUATEQUE EN EL ARRAL

SPA EN PUENTE VIESGO

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CASTELAR - SANTANDER
TOÑIN 'EL PUÑALADAS'. RESTAURANTE 'EL PUERTO' - SANTANDER

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30 DE JUNIO DE 2007, SAN MARCIAL
CASONA 'EL ARRAL - LIÉRGANES

RÍO PAS - PUENTE VIESGO
PUENTE VIESGO

SANTILLANA

CARRANZA
JUANITO, JUANITO, JUANITO...



ESCALERA DE 'EL ARRAL' - LIÉRGANES





SAN ROMÁN DE ESCALANTE - RELAIS CHATEAU





ENTREGA DE DOCUMENTACIÓN - CABÁRCENO




RÍO MIERA - LIÉRGANES

LA GIRALDILLA - LIÉRGANES

SANTOÑA

Estado de los embalses 25-04-2017

Una verdadera carrera hacia el desastre hidrológico.