domingo, julio 20, 2008

FORTALEZAS Y AMENAZAS DE LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO



FORTALEZAS
1.- LA INGENIERÍA.
2.- LA SOLIDARIDAD
3.- LA ECOLOGÍA



AMENAZAS
1.- LA POBREZA
2.- LA INSOLIDARIDAD
3.- EL ECOLOGÍSMO RADICAL.




viernes, julio 18, 2008

(DOS Y DOS SON CUATRO)

Fernando Roca, dice:
(POR EL CAMINO VERDE) Verdaderamente, Juan, me preocupan estas tendencias tuya a pegarle fuego a las cosas. Sobre todo, porque un hombre de tu cultura, con seguridad no desconoce la vieja advertencia de Heine, "quien quema los libros acaba quemando a las personas". Y es que, este tipo de propensiones son normales en un estibador del Báltico, en un "aguador" de plataneras, o en un peón caminero, pero han de calificarse de rigurosamente excepcionales en gente de orden, entre los que te incluyo indubitadamente, por tu persona, historia y métodos, a los que aprovecho para rendir, una vez más, mi adhesión más encendida.
No menos inquietante es esta otra tendencia tuya a retratar mi guarida administrativa, aprovechando que estoy meando, desayunando o cualquier otro gerundio real o imaginario. La apelación al orden está demostrado que posee ribetes psiquiátricos. Yo me encuentro bien en lo tú llamas desorden y yo, simplemente, "estado de pérdida momentánea". Por increíble que te parezca, nunca he perdido un papel que no mereciera ser perdido. La gente se asombra de cómo localizo al instante, todo género de cosas, incluso de origen animal, que sospecho habitan en la guarida y me acompañan desde hace décadas a modo de mascotas invisibles. Siento, por otra parte, que no te hayan hecho ni vocal ni consonante, pero estoy seguro de que se trata, como mis objetos perdidos, de un estado transitorio, que la fortaleza moral de tu trabajado espíritu superará con creces.
En fin, te dejo, recordando algo del "Libro de los jueces",que no recuerdo de memoria el capítulo, y dice así: "Es más difícil encontrar un hombre justo que un hombre santo". Aunque, consuélate, como dicen los sefardíes de Constantinopla, (que ya no queda casi ninguno), "Ya mereses medaya". o en tu caso, y atendiendo a tu condición de Ingeniero, podríamos traducir, "Ya mereses Paleta -de oro-)". Por el camino verde, por el camino verde.
Y yo, respondo:
Estás en lo cierto, Fernando Roca, no cabe duda alguna: jamás pierdes un papel…si el papel te interesa, claro, pues de lo contrario harías del despacho una especie de guarida enigmática, alborotada y abstrusa en donde la búsqueda del papel que dé con la solución a uno de mis innumerables problemas –ahora ya, no más allá de ligeras inquietudes, pues me libré, no sin sentirlo, de tu yugo normativo (cruel, a veces)- sea algo virtualmente posible. Quizá te sentirías mejor (trigémino a la espalda) si reconocieras que rehúyes buscar papel alguno que no te importa porque generalmente no lo habrías de encontrar. Ni en tu despacho, ni en el de los interventores, ni en el de los jefes de servicio cuyo contenido no responde a nada que no sea económico. Con una humildad impropia de mí te pediría que cerraras tu despacho, sin fuego atizador; que huyas con la velocidad del rayo a refugiarte en lugar seguro, allí donde los consejos que recibieres tuvieran el tenor bondadoso de mis propias admoniciones, tan llenas de sentido nada común y en absoluto miserables. Tu destino lo hallarás en los confines de la ingeniería, en donde aprenderías a sumar y ver –observando con sigilo- que, en efecto, dos y dos son exactamente cuatro, sin margen de error alguno. Y a las pruebas de las modificaciones esperpénticas me remito: ¿quién puede sentirse afortunado en situación delirante –y provocada- que resulta de ese acto de magia, improcedente y absurdo (por reducción inveterada), que convierte un concurso de aplicación meditada en una subasta ordinaria? Como te pierdes –a conciencia- entre los vericuetos de lo complementario, pasa ante ti, sin que te apercibas de ello, todo un modificado de los asuntos capitales que (observados con detenimiento ante él) a lo mejor te daría la luz que necesitas para alumbrar nuevas y renovadas ideas de tu imaginario jurídico, de ése de donde extraes tus propuestas normativas. Así, alumbrando ideas y no sólo conceptos, llegarías al conocimiento de que hay vida después de las vocales y consonantes, pues hay quienes (como yo) son capaces de rimar en asonante dando por concluida una aproximación nada despreciable, una vez fracasado el intento de convertirme no ya en la primera vocal del abecedario sino en cualquiera de ellas, ya vocal, ya simple consonante.

martes, julio 15, 2008

CUMPLEAÑOS FELIZ





Carlos Collado, presidente de sus amigos y ex Presidente del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Murcia, cumple años, bastantes más de los que aparenta y merece. Felicidades.

sábado, julio 12, 2008

UN DESPACHO DE ENTROPÍA DISPARATADA


Hoy he vuelto a pasar por aquél, tu despacho desmayado, fiel imagen de tu antrópico y disperso entramado mental. Revuelto los conceptos en apilados montones de abstrusa e imposible clasificación, ¿tanto te inquieta efectuar un muy necesario modificado de tan ingentes cantidades normativas? O ¿Quizá te nubla el conocimiento lo complementario de tu cotidiana obligación? Es más que probable la aparición de un supuesto equilibrio, bien que ocasional, en tu discurso certero acerca de disposiciones fatuas pero legales pues, de no ser así te verías impelido a reconsiderar no sólo el conjunto total de tu exagerado conocimiento sino –y esto sería lo importante- los argumentos que te llevaron en su día a incorporar ese cargamento de cultura –e incultura- que lejos de proveerte de felicidad te convierte en uno más de los individuos (como yo) que ven perturbaba su conciencia ante el cúmulo de tus determinaciones, las que estableces, sin medida ni clemencia, más allá del lugar donde no hay sol, ni hidrógeno y por tanto carente de energía. Porque a ti te sobra, por todos los costados de tu inmanencia, insensible al sufrimiento que, con contumacia, genera, sin piedad, el trigémino cruel que se incorpora al somatismo de tu inveterado cuerpo, compuesto más que nada por espíritus traidores que, en forma de gas (imperfecto), fluye inmisericorde por entre los poros de tu piel; de tal forma que, se quiera o no, te conviertes en el alma de tu propia alma. Por eso, abre la muralla de tu despacho, liquida sus estantes, no dejes en pie leja alguna. Ayúdate a quemarlo con el fuego que el funcionario amigo pudiera regalarte. Destroza, uno a uno, todos los expedientes; arroja por la ventana, una vez despejado el cristal que en el marco metálico se aloja, libros y boletines. Libérate de una vez por todas de todas esas trampas que impiden tu equilibrio; cambia todos esos cacharros mobiliarios de lugar: ¡llévalos hasta donde puedan ser más útiles que a ti! Y todo, para que puedas, en tu soledad –damasciana y envuelta en el manto menstrual de tu dolor, el físico-, encontrar la roca donde puedas edificar tu talento.
Necesitas otro lugar de trabajo, destroza tu actual rectángulo tan lleno de amenazante entropía। Busca, primero en tu entorno, y luego algo más allá, pues recuerda que aunque no conozcas camino alguno siempre encontrarás algo, con tal de que camines lo suficiente। Eso sí, jamás cometas la locura de detenerte en mi despacho: ¡sería para ti, aún peor, pues quedarías convertido en estatua de sal! Serías reo de morir abrasado en locuras interpretativas acerca de los números y las letras। Debes, por tu bien pasar de largo, y por el camino verde llegar hasta la ermita donde las azucenas, destrozadas paso a paso por el paso implacable de todas las carreteras –modificadas y complementarias-, ya están marchitas।

¡Sálvate!।

viernes, julio 11, 2008

MI PERRO ES INMORTAL


Hemos hablado de la Luna, de las estrellas, del Sol, del hidrógeno, de los rayos cósmicos y de las enanas blancas; del corrimiento al rojo, de todo el formidable conjunto de cifras inimaginables y de los dos billones de células que cada uno de nosotros ha de alimentar para mantener vivos nuestros mortales cuerpos। Hemos comprendido que el Universo no es fruto de una casualidad, de que Dios acaso juega a los dados pero sabe donde tirarlos. Hemos escuchado, absortos, una referencia física respecto a lo que pasó una milmillonésima de segundo tras producirse el Bing-Bang. Estamos asombrados ante la imposibilidad de conocer algo de la infinitud de procesos habidos durante ese intervalo de tiempo del que no nos atrevemos certificar si es un momento, un instante, un lapso, un periodo o un santiamén. Y de los agujeros negros de gravedad inmensa, y meteoritos que acechan a la Tierra, como ése que recibiremos en 2036, de 300 metros de longitud, plano o esférico (que lo estudie Greenpeace). Aprendimos que la contingencia del Universo no impide su expansión en si mismo, retorciéndose en curvas temporales que nos advierten de nuevas y numerosas dimensiones. En su consecuencia resulta que Adán y Eva (y la costilla, el árbol, la manzana y la serpiente) cobran valor, pues su historia es cierta si renunciamos a contemplarla en el sentido literal con que la Biblia nos la contó ayer, hace mucho tiempo, mucho más que un perecedero instante. En efecto, mientras el hombre, todavía no homínido, anduvo a cuatro patas era inmortal pues no tuvo conciencia de la muerte. Vivía, pues, en el Paraíso Terrenal, ignorante total del suceso muerte, porque, entonces, si la muerte no existe, ¿acaso no se es inmortal? Pero el individuo aprendió a caminar a dos patas e inició un peligroso camino: pensar. A la sazón comprendió su realidad, comió de la fruta prohibida del árbol de la Ciencia, aprendió cosas y dejó de ser como un dios. Fue arrojado del Paraíso y condenado a vagar por el mundo bajo un designio inapelable: la muerte. La manzana, la serpiente y la costilla son elementos inmanentes en esta historia de vida y muerte. Bien, la serpiente es la razón y la manzana, su conocimiento. Lo de la costilla es para mejorar el cuento. El pecado original es el castigo impuesto al hombre por haber osado pensar. Doscientos o trescientos mil años hace que fue clausurado el Paraíso Terrenal. Dios, el creador del Universo partiendo de la nada, del cero absoluto, condenó al hombre a vivir en un valle de lágrimas, lo hizo mortal y consintió que el hombre se convirtiera en el peor enemigo del hombre, su propio y feroz leviatán. Mientras, hoy, existen quienes son inmortales. Muchos. Son todos los animales, en su conjunto, cuya única condición para tal privilegio -impuesta por el Creador- es la irracionalidad, la ausencia de razón que los aleja del sufrimiento producido por la presencia de la muerte. El ser irracional ignora que es mortal y por tanto es inmortal ¿Cabe pensar otra cosa distinta a que el deambular del hombre por el mundo no es sino habitar su propio infierno o purgatorio? El cielo puede esperar.Mi perro, querido y bien alimentado, vive en el Paraíso Terrenal y así seguirá mientras le sea negado -por suerte para él- la razón y su conocimiento. Ignora todo sobre la muerte, ¡es inmortal!

La verdad, julio 2008

Estado de los embalses 25-04-2017

Una verdadera carrera hacia el desastre hidrológico.