miércoles, diciembre 11, 2013

MEJOR, NO

Alfonso Guerra cuenta que la clave para que pudiera darse la reforma política democrática fue no poner en cuestión el balance del franquismo.  Y, Tamames, ayer comunista y hoy ‘de todo un poco’, temió en 1977 la posibilidad de un ejército dividido. Carrillo admitió la bandera monárquica y los procuradores en Cortes, por mayoría aplastante, cedieron sus escaños a la nueva España. Casi 30 años después al irrepetible Zapatero se le ocurre revisar los pasados asuntos con la torpeza de un párvulo: ¿Qué necesidad? Ahora, hay quienes van a Argentina para exigir justicia a sus muertos. Sé que esto no contribuye para nada a la concordia pero, por favor, no me justifiquen el dolor de quienes viajan pues soy tan sensible que podría solidarizarme con ellos. Así es que mejor, no.

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