jueves, enero 24, 2008

FERNANDO ROCA PIENSA Y ¿EXISTE?

Pensamos, sin duda, Fernando. Ni uno solo de los rayos cósmicos de que estamos compuestos, tú y yo, son iguales. Luego pensamos, pero ¿Existimos? Yo sí, desde luego: respecto a ti, mis tengo dudas –metódicas- porque en demasiadas ocasiones me has demostrado que los cisticercos de los cenuros….gravitan en tu propia inmanencia, porque sí. Puedes hacer, entonces, como yo: revisar el córtex porque en esa superficie cerebral se genera la conciencia no ya del entorno sino de uno mismo ¡Qué cosa tan interesante llegar hasta tu propio conocimiento! Siendo, no obstante, imposible llegar a la meta, el ejercicio desarrollado durante el (vano) intento te ayudará a corregir alguno de los que configuran el cúmulo de tus defectos. Pasa igual que con la evangélica frase ¿Sed perfectos como mi Padre (Dios mismo) es perfecto’, pues alguno de nuestro entorno parece haber tomado al pie de la letra este metafórico mandato divino y pretende llegar hasta el final. Yo no, no me interesa ya ser director de carreteras ni de nada. Lo sabes bien. Tú y tus cien mil millones de neuronas con las que todavía razonas; claro que la sinapsis no conecta con precisión cuando diriges tus diatribas contra mí. Puedes cambiar de coordenadas si lo deseas; elige por ejemplo las esféricas pues con ellas los símbolos de Christoffel tienen un aspecto matemático precioso, nada cartesiano (por cierto). En relación con los carbotazos dados a ese niño de piernas repletas de pelos, en Cartagena, te diré que fueron improcedentes para ti y para mí pues la venganza del niño, cuando ya mayor y pajarito real, se cebó en nosotros, sobre todo en mí. Cuestión de falta de escrúpulos y mejora sustancial de inteligencia, como la de Cantor, aquél que terminó en un manicomio. Por osado, por pretender entenderlo todo cuando esto es matemáticamente imposible. Ya Gödell justificó que la matemática no es capaz de demostrar todo el conjunto de cosas evidentes.
Y, ¿qué me dices de las paradojas? Bonita la del barbero de Russell, pero por encima de todas me quedo con aquello que Epiménides enunció, mucho antes de que nosotros naciéramos, claro: “Yo soy un mentiroso”. Lo cierto es que en este mundo, penosamente contingente, no todo puede entenderse; y mucho menos la actitud de Dios con todos sus atributos plenos de infinitud en este mundo imperfecto pero que, sin embargo, es el mejor de los mundos posibles porque lo creó Dios; aun así, ¿es posible aceptar que la perfección de los procesos químicos y biológicos de los 15.000 millones de años que tiene el Universo es cosa del azar y no del Creador? Medita literalmente sobre esto, recógete con tu trigémino enervado y solicita para los próximos días habitación en el “Hotel de Hilbert”. Allí encontrarás infinitas habitaciones pero con una particularidad: una vez lleno, quedarían infinitas habitaciones libres (Y así sucesivamente).

Como ejercicio del intelecto final y a fin de que hagas practicar a la parte frontal más adelantada de tu cerebro, responsable de la capacidad de planificar, te propongo el siguiente análisis booleano: Si el conocimiento es la intersección de la ciencia y la verdad, ¿qué resultaría de la intersección de la ciencia y la falsedad?
Dímelo, amigo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ME JODO, LUEGO EXISTO.

Querido Juan, voy a dar por zanjadas estos elogio-insultos que tanto nos gustan. Pero antes quisiera corregirte algunas cosas, pues las meninges te han sido afectadas, sin duda, por alguna infección de un garbotazo superior que se te infectó en la niñez. ¡Qué cacao tienes Juan! He de decirte que la parajoda, si parajoda, de Epiménides- en realidad Epimenides si hemos de atender a Jesus Mosterín y su reglas de pronunciación del griego arcaico-es una paradoja que ningún Ingeniero de Caminos puede comprender, pues ningún Ingeniero ha dicho jamás una verdad- fíjate una verdad, no la verdad- según avala mi experiencia.
De Kurt Gódel he de decirte que lo más interesante para mí es que murió literalmente de inanición, y creía que le envenenaban con manzanas, como en el cuento. Se cuenta de él, que enfrentado en Princeton a las fuertes espaldas de los chicos del medio oeste, su nariz nunca abandonó la pizarra. Las matemáticas son incompletas, desde luego, casi como tu concepción de la lógica formal, o quizá un poco menos. Para cubrir este grave déficit te recomiendo, que leas los siguientes libros, para que solfees y no cantes como un niño de coro con los mocos colgando: "Elementos de lógica Teórica" de tu admirado Hilbert y también de Ackermannn. A mi no me gusta y comienza diciendo "la lógica matemática es una extensión del método formal de la matemática en el campo de la lógica", página 11, Tecnos, 3a Edición 1993. Hilbert dijo una vez en 1914 que "Oímos ante nosotros una perpetua llamada. Hay un problema. Encuentra su solución. Es posible hacerlo con la pura razón". En cuanto al amigo Russell, por el que yo estuve fascinado en mi infancia, que como habrás podido comprobar está lejos de terminar, te dire que a mi me expulsaron de un curso de doctorado, por el simple hecho de mencionarle, y me dijo un catedrático "homo uni libri", "este no es lugar para eso, vaya usted a Espinardo". Al principio, dado mi desconocimiento de la geografía pimentonera, creí que me mandaban directamente al cementerio, pero luego me tranquilizó un compañero al aclararme que por alli pacía la Facultad de Filosofía. Allí siguen ambas entidades. Eso es la Universidad actual.
Abandonando el terreno metodológico y entrando en el ontológico, te diré que la única manera de saber si uno existe es comprobar si está jodido. Sí lo está, pocas dudas puede haber de su existencia. Esta teoría, principal contribución de Fernando Roca a la Humanidad, en unión de algunas nada despreciables interpretaciones de Tárrega y Albéniz, posee un corolario no menos interesante, a saber: Los no jodidos no existen. Así, la gente féliz en realidad tiene un carácter espectral, fantasmagórico. ¿Crees que me darán algún enchufe para desarrollar mi teoría? ¿a cuántas Mesas Redondas seré invitado a participar? ¿Viviré de ello?

GUILLACRÓSTICO 51 OCURRENCIAS

OCURRENCIAS . - Referente al Mar Menor, durante una sesión de la Comisión creada al efecto en la Asamblea y a requerimiento del portavoz ...