Guillamón Sostenible

Guillamón Sostenible
Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

viernes, diciembre 07, 2007

UN SOLILOQUIO ESCLARECEDOR DE FERNANDO ROCA



MIAUU....





Necesito meditar, ¡es tan profundo tu discurso, Fernando! Debo reunir argumentos, ¡que no imaginé!, para dar pábulo a tus numerosos ejemplos de intelectualidad (a medio camino) plausible. Quedo reprimido en la incertidumbre del gato, ya lejos en el tiempo -y en la capacidad intelectiva- Schodinger (con ¨) y el mismo Heisenberg. Me he perdido en el camino de las mediciones y los supuestos: ¡para nada me interesan ya los pliegos de condiciones ni la cláusulas administrativas! He dado de mano en estas cuestiones de maquinaria y medios auxiliares. Hasta me importa un comino el coeficiente 'K', falso y manejable por quien pretende dar satisfacción a su superior, aun de inteligencia menguada. Ni la misma realidad es real, ¿acaso existe lo absoluto? Tú, en la incertidumbre y oscuridad de una oficina desierta, si interpretas la chacona de Bach, ¿eres real? Tanto como el gato de Cheshire, el gato Félix, el gato con botas. Por eso, toma nota:


-Minino de Cheshire, ¿podrias decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar -dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes -dijo el Gato.
-... siempre que llegue a alguna parte -añadió Alicia como explicación.
-¡Oh, siempre llegarás a alguna parte -aseguró el Gato-, si caminas lo suficiente!


Firmado:
El cornetín de Feynman.



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"ELOGIO DE FERNANDO ROCA"
1 Comment -
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Anonymous said...
Dios hizo a Juan Guillamón. Lo demás es obra de los maristas. Muchas gracias por tu elogio-insulto que en verdad te agradezco. Pero he de aclararte que en mi opinión tú eres a Richard Feynman lo que los músicos militares son a la música. No te ofendas. Feynman era un tipo extrañísimo capaz de llegar a decir en una clase de anatomía de un gato "si alguién tenía una mapa del gato". Yo le odio, pues por su culpa se me jodío lo que yo había comprendido del experimento de Young, el de la doble rendija. Pero ya sabes lo que decía Bohr, el que dice que comprende la física cuántica es que no la entiende. Esto no le ocurre a tus líbelos, cuya encantadora incomprensibilidad no se debe a ninguna naturaleza extraña. Por el contrario, son claramente ininteligibles. En esto no hay incertidumbre.Sí, es cierto, me he dedicado a leer, yo soy un lector empedernido, pero inútil. Me gusta la Británica y pasar de United Kingdom a United States, con escala en Uruguay, sin pararme en Ur, sobre todo porque no está y hay que irse al Espasa. Me gusta ser un jaina, y ver todo lo que sabéis los demás, y lo guapos que salís en las fotos del Nelva, rodeados de gente con tanta gomina en el pelo que les acaba resbalando por la espalda hasta donde ésta pierde su honesto nombre. Mi deformación es más músical que otra cosa, ya lo sabes, pero es que las llamadas Ciencias Jurídicas todo lo que vale la pena se escribió hace cincuenta años y creo que en un mundo lleno de oligofrénicos, que confuden el Derecho con sus cojones y la letra impresa del Boletín, la música es útil para amansar a las fieras. Por eso me gusta tocar el Aranjuez y el concierto de Giuliani, mentalemente, ahora que la medicación me está jodiendo las uñas, sobre todo en las reuniones con tus compañeros, mientrás desarrolláis la Región, aliviando el trance. Juan, la tragedía no es lamer culos, ya lo sabes, la tragedia es equivocarse de culo. Ya casi ya no quedan culos que lamer, la demanda supera a la oferta. Los que valen, a dar conferencias a 2000€ y el hotel incluido, a jalar croquetas que no hay quien se las coma y a sentar los reales en tanta Mesa Redonda que a alguno le va a salir cara de Lanzarote del Lago. Mientras, otros, a trabajar y como premio salir en los periódicos como si uno fuera Gracita Morales en "Atraco a las Tres". Mismamente. No es cierto, Juan, que ahora nos veamos menos que antes, gracias a Dios. Yo te veo mucho por allí, o quizá se trata de tu espectro, no lo sé. Nunca me han llamado travestido, pero todo llega en esta vida. Lo que no sé es si me parezco a Bibi Andersen. Espero que no. Claro que es mejor ser hermafrodita, así se está en el limbo de la indefinición y se puede cambiar el delta de Kronecker por el del Ebro y viceversa, según convenga. Mi competencia ingenieril, querido Juan, es aboluta, tanto que he merecido el acrisolado título de Ingeniero de complemento, es decir, que estoy preparado para responder a cuestiones tales como: "si se está construyendo una carretera en Barinas, de dónde traería usted los áridos a) de la Miguelota b) del Cerro Gordo". O bien esta otra otra: ¿cuántos pelos tenía en el culo Don Leonardo Torres Quevedo al inventar la máquina de ajedrez? a)50 b)54 c)56". Sólo los que sabemos la respuesta a tales cuestiones, somo Ingenieros de complemento. Incompetencia ingenieril, dices, no me hagas reir. Física , Química, Matemáticas. Por ejemplo: ¿puedo comprarme un BMW con la Ráiz de P de una obra de 50.000.000? Adiós Juan y no me hagas tanto elogio. Oye y sácalo que se vea el artículo, no me jodas.Fernando Roca
jueves, 06 diciembre, 2007

1 comentario:

Anónimo dijo...

La irrestricta cultura de Juan Guillamón y sus soliloquios por lo general poco esclarecidos.

Querido Juan, ya que insistes en discutir conmigo, cosa para la que no estás prepsrado por varias razones fundamentales, no me dejas más remedio que decirte varias cosas. Mi soliloquio, como tú le llamas, es imposible, pues es condicion sine qua non que tales se hagan a solas, y de solas nada de nada, pues tú elevado ego exige exhibición, e Internet te proporciona un gran teatro donde mostrar tus habilidades. De actor por supuesto. Nada malo hay en ello.
Yo no tengo la culpa, por otra parte, que se te haya olvidado el coeficiente K, del que nunca te he hablado, lo que ocurre es que tu omnisciencia ingenieril, acompañada de tu simpatía, ha creado en ti un homúnculo de dificilísima taxonomía, que te lleva a presumir de haber olvidado lo que nunca has sabido. De forma consciente, deliberada, desafiante.
Ya sabes que desde un punto de vista matemático y conjuntista, el mumdo se divide en dos: los Ingenieros de Caminos y los demás. No se cómo a Cantor no se le ocurrió este ejemplo. Y la pregunta es quiénes son los demás, ese segundo conjunto inane y banal. Pero podríamos intentar definirlo, de forma algo descriptiva, como todos aquellos que han de aguantar los muchos disparates que se les ocurren a los primeros, en general, aunque no siempre, sumamente ígnaros del arte de la prudencia.
Sí Juan, hay vida inteligente más allá del Colegio de Ingenieros. ¿Y por qué no puede mandar un catedrático, un violinista, un pintor de brocha gorda, de brocha fina, un sastre, un desastre o simplemente un hombre honrado?
Ya que te gustan las citas de Lewis Carrol, mezcladas con Walt Disney, mira ésta otra de Platón, sin mezcla, con la que me despido: "Del mismo modo procedes tú ahora, Callicles, exaltando a las personas que dieron bien de comer y beber a los atenienses y satisfacieron sus pasiones sirviéndoles cuanto apetecieron. Aquellos hicieron grande al Estado, dicen los atenienses: pero no ven que dicho engrandecimiento no es más que una hinchazón,un tumor lleno de podredumbre; porque de una manera descabellada estos hombres han llenado a la ciudad de puertos, arsenales, murallas impuestos, y otras tonterías semejantes sin unir a estas obras la moderación y la justicia" (Gorgías o la Retórica).

PD. Cuando quieras te explico lo de Feynman o lo del gato. Si quieres ver a Feynman en "directo" puedes hacerlo en las Douglas Robb Lectures, de Auckland, en 1979. Lo de Schördinger está muy bien descrito en un libro estupendo, sobre otras muchas cosas, que puede entender hasta un picapleitos: "El estado cuántico implica una superposición de un foton reflejado y uno transmitido: él transmitido activa un dispositivo que mata al gato, y por ello, según la evolución U, el gato existe en una superposicion de vida y muerte" R. Penrose, "Lo pequeño, lo grande y la mente humana", página 63.
Oye, por cierto, en la oficina oscura lo que se oía era la Sonata para Violín BWV 1003, la Chacona es la BWV 1004. Aunque lo que más me gusta son las Canciones Catalanas de Llobet, sobre todo mi favorita, desde niño, "La Cancó del Lladre".