lunes, marzo 26, 2007

LA RESACA DE LA MAREA DEL SR. BAREA


¿En qué consiste, o qué es, el denominado método de la reducción al absurdo? Pues es un método matemático que se emplea para demostrar determinadas hipótesis y consiste en comprobar que lo contrario de lo que se quiere evidenciar como verdadero es un disparate, esto es, un absurdo. Trascendiendo del mero campo matemático, algunas cuestiones sociales pueden ser interpretadas a la luz del citado método. Así por ejemplo podríamos calificar el bombeo de 308 de aguas sobrantes -desde la Cuenca del Segura hasta el Tajo, por citar un río con problemas en su cabecera- como algo parecido a un disparate. Luego si esto es absurdo, lo contrario es verdadero. Greenpeace, se muestra como una organización preocupada por el mal clima político que ha llevado a enfrentamientos a las plurales regiones de España y propone algo así como 20 soluciones para acabar con la mala gestión del Agua. Para ello parte de un principio curioso: "la Cuenca del Segura es el paradigma de la mala gestión del agua". ¿Pero no quedamos en que los de esta Cuenca son campeones del mundo en uso eficiente del agua y subcampeones de España (por detrás de Navarra) en el uso del agua depurada para su reutilización? El Sr. Barea (don Julio), como portavoz oficial de la organización Greenpeace, asegura que lo que en realidad sucede en Murcia y alrededores es que sobra agua. Por eso digo yo que siendo tan solidarios como somos en esta región, deberíamos bombear el agua que nos sobra hacia otros sitios de la Península en donde la ausencia de la misma es grave, y además hacen un uso más sostenible y eficaz que nosotros. Don Julio se nos muestra como ligeramente alelado y falto de razón, ciertamente con alguna perturbación de su propio sentido de tal modo que resulta algo molesto.

Vaya por delante que cometer el pecado de la estupidez no implica que el pecador sea un estúpido integral (salvo en contados casos). Yo, ya que viene al caso, sería un estúpido coyuntural si cometiese la estupidez de permanecer callado ante la supina estupidez cometida por Barea. Y por lo mismo, si el propio Barea si dice lo que dice, deberíamos considerarlo un estúpido; y estúpido integral si permaneciese convencido de lo que dice. De todos modos (de darse el caso de la integralidad), ¿habría algún modo de cortar el altavoz a señores como éste, capaz de dar entender que nos sale agua de sobra hasta por las orejas?, ¿es que aquí todo es especulación urbanística, regadíos ilegales, mercados negros, robos de agua del río y de acuíferos y, en fin, demoníacos campos de golf? ¡Cuánta será la pena (o culpa) de todos estos murcianos que han permitido que en el norte peninsular tales estupideces presenten visos de ser creídos a pie juntillas!

El responsable del Agua de Greenpeace en su informe denominado " El negocio del Agua en la Cuenca del Segura", niega que la Cuenca sea deficitaria, como conclusión importante tras un año de ingentes trabajos (o de tocarse el bolo, es posible). Y añade: "no se puede seguir atendiendo a una demanda insostenible a costa del expolio del patrimonio natural". Si nuestra demanda es insostenible, el hecho de que nuestros regadíos representen el 0,34% del territorio nacional es una exageración. Y, también, que los agricultores estén defendiendo cosechas leñosas y hortícolas con dotaciones de 3-3500 hm3-ha-año, un verdadero disparate y no una gestión heroica. Denostar del modo que lo hace Barea, don Julio, nuestras necesidades hídricas sólo puede proceder de persona indebida y sin fundamento que carece de coherente instrucción y su entendimiento reviste dosis alarmantes de cortedad. Pero es que, por añadidura, Barea dice que la Directiva del Agua prohíbe (!!!) las obras de infraestructuras en los ríos. Y se queda tan ancho: al detective que lleva dentro este científico, activista, ecólogo o ecologista o lo que sea, ¿quién lo descubrirá? Enséñesele, al menos, cuánto es el gasto en agua que precisan los 23 campos de golf que hay entre Murcia y Alicante (algo menos de 10 hectómetros cúbicos, y no 16) y recuérdesele que, por ahora, por cada campo de golf en la región de Murcia hay al menos 10 en la provincia de Málaga, lo cual no está nada mal. Para los malagueños, claro.

Termina su testimonio Julio Barea señalando que la Cuenca del Segura permite el uso fraudulento de 812 hm3, y la culpa la tienen los regadíos ilegales y el ladrillo. Si yo fuera albañil debería darle con la llana a tan instruido detective; y si fuera estadístico, pediría la excedencia (por inútil) en mi empleo al no haber sido capaz de demostrar que más allá de las 250.000 ha de regadío no es posible encontrar más. El informe de Greenpeace consta de 130 páginas y en él se dice que hay 200 Km. de "entramado ilegal de tuberías" en el campo de Cartagena (¿), y que el río Segura tiene un embalse por cada 21 Km. (¿). ¿Debe valer el de La Pedrera para que salgan las cuentas? Es decir, nuestro río -excepcionalmente regulado por ingenieros de caminos capaces, para hacer frente a tempestades políticas y conservacionistas, inundaciones, sequías y otras catástrofes de igual monto- ahora resulta que "además de ineficaz, es destructivo".

Nota.-Buscando en el diccionario la definición de iluminado, y estando tal vocablo incluido en la "i", se tiene la oportunidad de comprobar -bien que muy de paso- las definiciones correspondientes a idiotez e imbecilidad. Lo digo por sí acaso fuese oportuno tomar nota de ello, ya que todo queda en la ”i”.
Empresa y finanzas, 30 marzo 07

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