Guillamón Sostenible

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Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

lunes, septiembre 15, 2014

¡VETE A LA PORRA!



(Cuando alguien nos molesta o queremos que nos deje tranquilo una de las expresiones más comunes que podemos utilizar es la de “¡vete a la porra!”.

El origen de esta expresión lo encontramos en el mundo militar, concretamente en la vara que usaba el tambor mayor según unas fuentes, o el sargento mayor según otras, para marcar el ritmo de la tropa. Una vez llegaban al lugar donde iban a montar el campamento se solía clavar la vara o porra en el suelo, marcando el centro del mismo.Cuando algún soldado cometía alguna falta leve se le mandaba a la porra, es decir, a permanecer de pié junto a la vara hasta que su superior considerase que había cumplido suficiente “condena” y podía volver con el resto de compañeros).


Así, en mérito a lo anterior, este verano, mandé a Javier Tebas a la Porra, de esta manera en La verdad de Murcia.


Para estimar en conciencia el valor de los asuntos es necesario que la ecuación representativa de la cuestión sea homogénea (vaya, que no vale confundir churras con merinas). Que la LFP pretenda poner coto a los desmanes económicos del fútbol es cosa saludable pero que con tal pretexto, con ensañamiento cruel digno de la mayor venganza posible, se acorrale a un club hasta forzar su desaparición es faltar a la buena conciencia y merodear en lo más profundo de la injusticia. Lo de Tebas con el Murcia viene de muy atrás. No hay excusas, él a Samper se la tiene jurada. Quizá el grado de soberbia y pretenciosidad de Tebas esté a la altura de la de Samper. Tras determinados contenciosos entre ellos dos, a mi modo de ver resueltos a favor del gurú de la LFP, se ha llegado a lo que para Tebas debería ser punto final: estocada mortal a Samper, propinada en el trasero del Real Murcia. Por fortuna, un juez torero y enólogo acreditado, haciendo uso de que la aplicación de la Justicia es ante todo -y por encima de todo- resolver de acuerdo con la Ley, mediante un auto, rápido, veloz y audaz, describe con detalle el conjunto de artes malvadas por las que habría de llevarse la desaparición del Club y las rechaza !Pues vaya una manera, la de la LFP, de aplicar justicia deportiva sí de ella se deriva la muerte de un club en particular, mientras un montón de otros, en su conjunto, mantienen una deuda con la terrible AEAT (todos, sin embargo, somos una parte de ella) que multiplica por cientos la que se exige a aquél¡
El castigo, no tan castigo pues resulta ser ejecución, por no tener el singular y apresurado certificado de viabilidad resulta paradójico: ¡procurar un procedimiento para que sea aún más inviable! Esto ni es justo ni es ejemplar. Con determinada alevosía, con las componendas necesarias, la crueldad del Sr. Tebas se confirma con un premeditado plan B, el de por sí acaso, y saca en el día y momento oportuno una resolución del juez con competencias exclusivas en el ámbito deportivo mediante el cual pretende ser el 'descabello' definitivo a un club moribundo: multa de 180.000€ por no pagar a Hacienda, como sí el Murcia fuera el único deudor.
Veamos, ¿qué consecuencias positivas pueden obtenerse del castigo consecuente a la remisión del Murcia hasta una competición en donde no tendrá los ingresos que aún teniéndolos no serían suficientes para su viabilidad en la categoría de dónde es expulsado? ¿Alguien tendría dudas en determinar que esto de privar al Club de los derechos de televisión y quinielas, de una buena parte de los ingresos por socios y por taquillas, además del ensañamiento que supone la integración en el lejano grupo del Norte, con casi 17.000 km. de recorrido, sin subvención alguna y que puesta tal cuestión sobre la imparcial mesa del sentido común resulta que ni en Primera División, ni en Segunda, ni en la otra Segunda ni en a Tercera, ni en lugar alguno del mundo mundial, haya club que deba competir recorriendo tantos kilómetros por carretera, no es sino la pena de muerte, la liquidación definitiva del Murcia y la consecuente satisfacción del dirigente de la LFP, convertido en un verdadero canalla justiciero?
Tampoco es cuestión de salvar la irresponsabilidad de nuestro club. No es de recibo intentar burlar la crisis económica y deportiva dejando de pagar a Hacienda durante los tres o cuatro últimos años, dando lugar a un embargo final por parte de la AEAT de los ingresos de esta última temporada por importe de cinco millones como cifra recaudada y no 'ingresada'. Cierto, por demás, que la deuda acumulada por el club demuestra lo deficiente de la gestión de su presidente (y digo, sólo, presidente porque nadie más tiene opinión determinada en el club, salvo aquellas que sean del mismo tenor que la del propio presidente: pocas). Pésima gestión que tiene a la Afición en posición enconada, tanto que desea ver fuera al señor Samper cuanto antes, a fin de dar por concluida    esa dicotomía que enfrenta a los dueños mercantiles del club con los dueños 'sentimentales' del Club: los socios.
Y poner fin a esta locura deportiva que en apenas doce meses ha hecho que el Murcia descendiera a Segunda B, luego ascendiera a Segunda A, jugara el play off de ascenso a Primera, descendiera a Segunda B y finalmente ascendiera Segunda A. Esto es, el lugar donde nos corresponde estar.
Que la LFP pretenda el saneamiento de las deudas del fútbol es de tomar en consideración pero con la mecánica vengativa que aprovecha para ajustar cuentas a determinado presidente, mejor le tocas los güevos a otro. Por eso, !Tebas, vete a la porra!
La verdad, 15 agosto 2014