Guillamón Sostenible

Guillamón Sostenible
Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

viernes, febrero 28, 2014

REMONTE

La realidad es que nadie del Gobierno, ni el propio Rajoy, se ha mostrado eufórico con la situación actual. Si algún elemento belicoso de la Oposición dice lo contrario, falta a la verdad, si bien es muy cierto que su obligación tiene que ver con el denuesto constante de cuanto proponga, ejecute y explique el partido que ostenta, detenta y ejerce el poder. Es lo mismo. Y tomando por textual la famosa frase que mi admirado Alfonso Guerra (sabido es que lo cortés no quita lo valiente) enunció en mejores tiempos socialistas, ‘El pueblo siempre tiene razón’, espero que, en efecto, la contemplación de este inicio, pequeño y acaso sutil, de la escalada que remonta la dichosa Crisis sea entendido por el pueblo, por la gente de buena voluntad, por aquellos que no siendo prisioneros (oh, mejor, devotos) de cualesquiera de los partidos nacionales -y de los otros- encuentren en los ajustes, recortes, nuevas propuestas, el remedio necesario para dar con un futuro en donde no haya millones de parados. Cuestión ésta que, por mucho que se establezcan consideraciones del tipo que sea, su existencia siempre será lo más doloroso para la ciudadanía. Lástima la falta de atención que los datos mostrados por Rajoy han tenido por parte de toda la Oposición. Datos que generan esperanza, datos que explican y justifican las medidas adoptadas. A ver si hay alguien tan estúpidamente ingenuo que crea que lo practicado políticamente por el gobierno en estos dos años ha tenido la intención de ofender, masacrar y tiranizar al ciudadano en lugar de verlo como la dolorosa función que obligatoriamente se ha llevado a cabo para reducir la miseria que la doble circunstancia, tenebrosa circunstancia, habida en España y aparecida en julio de 2007, a punto estuvo de quedar a merced de un miserable rescate por parte de las severas autoridades europeas. Dos siniestras circunstancias solapadas para desgracia de España. La irresponsable crisis financiera que nos llegó de Estados Unidos y la mala suerte de tener un gobierno débil e incapaz, justo en ese momento, en España.

Tendría poca gracia que quienes estuvieron a pique de llevarnos a la ruina puedan aprovechar el trabajo ingrato del actual gobierno de cara a los próximos años. Años en donde, con seguridad, el Paro se estará desvaneciendo y la ausencia del déficit público, paulatinamente irá recortando esa Deuda Pública que con sus intereses se muestra como una de las partidas más gruesas de los presupuestos del Estado, casi tanto su monto como el dispuesto para solventar el desempleo. 
Con todo, lo más justo, lo que hay que valorar como esfuerzo de gestión heroico es, sin duda, haber conseguido mantener casi en las mismas condiciones de eficiencia los servicios sanitarios. Que no me vengan ahora con las recurrentes críticas de que si se ha recortado por aquí, que si los derechos de los ciudadanos y otras cuestiones tópicas del mismo tenor. No, porque la realidad global es que con menos -mucho menos- recursos  conservamos una Sanidad que es de las mejores del mundo. Vaya, no me resigno a denunciar la política del PSOE, basada en la denuncia y conteo de los recortes hechos y no presentar alternativa alguna para hacer lo que ellos dicen que hay que hacer pero sin gastar más dinero y sin aumentar la Deuda. No puede ser: exigir una cosa y su contraria. Esto merece el castigo electoral más rotundo.
LA VERDAD, febrero 2014