domingo, febrero 02, 2014

1714

Dice Javier Guillamón, catedrático de Historia, que la propia Historia no debe ser un arma para disponer voluntades de signo político sino que está para estudiarla, contarla, investigarla y ofrecerla a la comunidad para enriquecimiento de su libertad. En todas partes, incluida Cataluña. Así que de esa pretendida –e inventada- represión institucional, cultural, social y lingüística del Estado español llevada a cabo contra  Cataluña, y la animadversión hacia ella dando como resultas un genocidio cultural y, lo que es más inaudito,  la colonización española, nada de nada porque en 1714 (Guerra de Sucesión) los catalanes lucharon a favor del Archiduque y no de su independencia. Y perdieron. No así en Murcia, donde -más avispados- nos pusimos del lado borbónico y ganamos.


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