Guillamón Sostenible

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Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

lunes, octubre 15, 2012

LA HIDRÁULICA ES LA GRAN ALIADA PARA DEFENDER EL TERRITORIO



Dos profesoras, ecólogas y ecologistas, han opinado respecto de la pasada riada de San Wenceslao de acuerdo con el cuerpo común de su ideología y no tanto de ciencia ecológica. No sé, quizá, pero siempre en función de los lugares comunes que conforman la cuestión prevalente del paradigma definitorio de los ecologistas anclados en el pasado y que no se resignan a ser meramente testimoniales y representantes de un grupo encerrado en el nicho de esas cuatro verdades que, por mucho que se empeñen, todos –y no solo ellos- respetamos. Y tal respeto procede de ese otro respeto que la militancia democrática a la normativa ambiental nos hace a todos respetuosos con el Medio Ambiente. Parece como si estuviéramos en el siglo pasado cuando ese respeto no tenía vigencia.
Un solo muerto me impide celebrar el éxito de la ingeniería hidráulica tras el victorioso combate habido contra la riada última. No obstante sí que es obligado tomar en consideración que, gracias a esos artilugios artificiales que son presas y encauzamientos, se han salvado cientos de vidas humanas. Venir ahora con el cuento del ladrillo, de la ocupación de cauces, de la extracción de gravas en la rambla de Béjar (las extracciones, por grandes que sean y si se respeta la pendiente del cauce es incapaz de generar vórtices en las pilas de un puente) y de otras vaguedades, impropias de quienes deben ser didácticas y equilibradas en la enseñanza de la Ecología, no tiene ningún valor positivo y sí cierto tinte de embaucador. Es indiscutible, la Hidráulica es la responsable casi única de haber vencido (y evitado) una inundación de magnitud extraordinaria.
Aquí, unos datos. Puentes, laminó un caudal de casi 2.000 m3/seg; El Paretón desvió más de 900 m3/seg hacia el mar. Las presas en el río Mula evitaron que llegara al Segura un caudal adicional de otros 400 m3/seg. Siendo que la capacidad hidráulica del Segura a su paso por Murcia es de unos 450 m3/seg es fácil imaginar lo que hubiera pasado en nuestra ciudad y en Orihuela. Hubiésemos tenido que salir en piragua más de uno y en particular esas dos profesoras, tan militantes y escasamente didácticas, desde ese nicho insondable en que se ha convertido el Departamento de Ecología. A lo mejor deberían dirigirse, en actitud muy agresiva, hasta la tumba de Abderramán III para afearle su capricho de haber instaurado Murcia en la fértil vega del Segura en lugar de haberse ido a las montañas.
Ya es sabido que la presas modifican el original de la Naturaleza pero, a veces, es necesario admitir procesos muy entrópicos para defender la vida de los ciudadanos. Y, por cierto, el amor profundo a las ciencias ambientales no tiene por qué desdeñar al resto de las ciencias. En particular, la Hidráulica que sobre la base de una eficiente gestión de las avenidas, explotación de embalses, Normas de Explotación, coordinación de desembalses, SAIH, Comité Permanente de Avenidas, servicio de hidrología y despliegue de la guardería fluvial hace que la vida ordinaria de las personas no sea una continua tragedia. Así es que preparemos nuevas presas en las ramblas de Béjar, Viznaga y Nogalte para cuando el Agua vuelva a atacar a los descendientes de Abderramán.
Algo más del treinta por ciento de las catástrofes naturales que en el mundo se producen tienen al Agua como siniestro protagonista.
NOTA.- Hay quien siempre aprovecha la oportunidad para recordarnos que nos hubimos pasado con el ladrillo y aunque sea obviando el verdadero porqué de los desastres que nos acosan.