Guillamón Sostenible

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Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

miércoles, junio 01, 2011

8º Aniversario del accidente de tren en Chinchilla.


     El próximo viernes, día 3, se cumplirá el octavo aniversario del accidente ferroviario de Chinchilla. Como todos los años, dejo testimonio de solidaridad para con los familiares y amigos de aquellas 19 víctimas  quienes, en las tremendas circunstancias producidas en el brutal coche de trenes no tuvieron la oportunidad de escapar de la muerte.

     No ha habido ni un solo día en que no haya tenido un pensamiento hacia esas víctimas y todos sus allegados. No por mucho que los años pasen saldrán del cajón de mis recuerdos todos ellos, pues ¿Qué es un hombres sin recuerdos? Nada.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese día te ví en la tele, en una camilla, en la oscuridad iluminada por luces de emergencia y ocho años después te sigo viendo y me alegro por ello. No puedo ni imaginarme de lejos tu sufrimiento durante la recuperación, pero lo que no me imagino, porque lo he visto de continuo, ha sido tu capacidad para sobreponerte a la adversidad, marcarte retos y superarlos y ponerte el mundo por montera, apurando hasta la última gota la oportunidad que te brindó la muerte. Los supervivientes también merecen homenaje, aunque solo sea el humilde recuerdo como el mío. Disculpa el anonimato, pero sé que eres reacio a que te den jabón.

Juan Guillamón Álvarez dijo...

En realidad este supuesto mérito que apuntas no me corresponde; más bien corresponde en su totalidad a aquellos que me demostraron tanto cariño en tales circunstancias. Familia, amigos íntimos, amigos, conocidos, todos...casi hicieron sentirme el rey del mambo. Ya sabes, Ortega no tenía del todo razón pues nosotros, en realidad, somos 'nuestras circunstancias y un poco nosotros'.
Gracias por el comentario.

Juan Guillamón Álvarez dijo...

http://www.latribunadealbacete.es/media/imagenes/31E0FFDC-FFCB-32CA-19A614F3615F727D.JPG

Anónimo dijo...

Juan, yo en esa fecha no te conocía, fué tres o cuatro años después. Ahora subo a ese tren para hacer el mismo viaje que tu hiciste un par de veces por semana y cada vez que el tren arranca no puedo evitar acordarme de ti.
Te felicito por esa capacidad de superación y de llevar todo esta situación de una manera inmejorable, asi como también te felicito por tener a tu lado a toda esa familia y amigos que como tu dices te hicieron sentir el rey del mambo, y es que juan, no tengas la menos duda, tu eres el rey del mambo.
Te auguro, todavía, tus mejores éxitos profesionales.