viernes, mayo 16, 2008

ANTE LA AMENAZA DE LAS BALANZAS FISCALES

“Los españoles aman profundamente la suma, pero desprecian los sumandos”. Así se expresaba el ya desaparecido Fuentes Quintana, cuando reflexionaba acerca de las peticiones que, en materia de inversión, las distintas comunidades autónomas reclamaban al gobierno central. La puesta en evidencia de una determinada balanza fiscal de una región en comparación con otra, no sé si servirá para algo más que enardecer el tono peticionario de las más favorecidas en relación con las demás.

Serán estudios rigurosos sobre la economía global española (eso de las balanzas fiscales) pero en mi reflexión solo cabe escepticismo. He tenido por convencimiento que –siempre- el mejor uso que se hace acerca de los dineros que el gobierno central distribuye a lo largo y ancho de las autonomías corresponde a los análisis que justifican las distintas categorías políticas. Pero la vida real es otra cosa. Veamos. Aquella región que recauda más, que genera más IVA, más IRPF, entre otras cuestiones, si reclamara mayor participación en las inversiones que han de venir desde Madrid, se encontraría en una situación muy parecida a quien (persona física) habiendo obtenido cuantiosos ingresos, producto de un trabajo rentable, y por consiguiente en situación de pagar mayor cantidad de impuestos que otro menos avezado en esto de ganar dinero y, de acuerdo con ello (por haber sido un buen recaudador) se le ocurriera reclamar al estado mejor sanidad para él que para otros, o menos multas de tráfico para sí mismo que para el prójimo. Casi igual.

No es esto, no es esto… que diría el filósofo. El estado democrático, arbitrado en comunidades más o menos punteras unas respecto de otras, establece la igualdad de derechos y deberes; por consiguiente, es obligación del gobierno central disminuir las diferencias -en cuanto a calidad de vida- que pudieran darse entre comunidades muy activas económicamente y aquellas otras en donde la actividad no es tan sobresaliente. Por eso estimo oportuno el mantenimiento del Fondo “de Suficiencia” (¡qué nombre tan curioso!), porque da cumplimiento a lo que anteriormente se ha apuntado y que no es otro que la consecuencia deseable para España ha de ser una estructura sólida, constituida por sus comunidades autónomas, esto es, por un conglomerado plural pero unitario.

Si la publicación de las anunciadas balanzas fiscales que afectan a las distintas comunidades autónomas sólo han de servir para que ‘los que dan’ instrumenten su razones para recibir más, el resultado de la misma, lejos de aportar transparencia a nuestro sistema, sería un nuevo elemento para atizar todavía más a las incipientes batallas territoriales que actualmente se apuntan. Y, por cierto, ¿con cargo a qué habría de anotarse los 180 millones de euros destinados a la construcción del tubito que llevará agua del Ebro hasta Barcelona? En la balanza fiscal de la discrecionalidad política, quizá.
JUAN GUILLAMÓN-CAÍN
La Economía, junio 08

1 comentario:

Anónimo dijo...

Solo queria compartir que recien inicio en esto de crear paginas
y luego de haber visto la tuya me he sentido con mas motivacion para seguir.
My web page :: suplementos culturismo musculacion

GUILLACRÓSTICO 41

41 CHISPAZOS  ESTIBA. - Lo de la pasada semana en el Congreso, con lo de los estibadores, resulta impresionante. Con todo, lo más grand...