viernes, mayo 16, 2014

FELIPE

En el programa de Ana Pastor, Felipe González no estuvo a la altura de lo que de él se espera. Personalmente siempre he admirado su capacidad para transmitir sus cosas. El otro día, pues no. Resultó inquieto, inseguro y repetitivo, con un punto de discurso evasivo volátil como el viento. Suerte que la periodista, tan puntillosa con todos, a Felipe le prestó conmiseración. La genial frase con que nos obsequió en su largo y muy pesado monólogo acerca de las Europeas  fue: ‘Lo que España necesita es alguien que, en veinte minutos, explique con claridad qué es lo que hay que hacer’. Él tuvo cuarenta y cinco, y no lo dijo, ¿sería un secreto?

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