Guillamón Sostenible

Guillamón Sostenible
Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

martes, julio 13, 2010

LA PLURAL ESPAÑA PASADA POR AGUA


         Existen suficientes elementos para darnos cuenta de que hay demasiados políticos practicando la Hidráulica sin tener licencia. Esta es mi tesis y nada mejor para probarlo que examinar cómo el asunto del Agua tiene una influencia decisiva en las comunidades autónomas que han tomado por bandera el Agua y sus pertenencias. Así quienes defienden la conveniencia de trasvases tienen en los territorios de Valencia y Murcia el triunfo electoral asegurado. De otro lado, tanto en Aragón como en Cataluña en donde se ha producido una radical oposición a las transferencias hidráulicas, las urnas determinan una clara ventaja para quienes defendieron tal tesis. Está por ver lo que pasará en Castilla La Mancha, entre unos y otros, a cuenta de la viabilidad del trasvase Tajo-Segura. Comprenderá el lector que para los hidráulicos, para los técnicos y entendidos en la materia, esto no puede ser así porque de modo implacable la política, toda la política, como vulgar ectoplasma envuelve cualquier consideración técnica sobre la cuestión. Y bien sabemos que mientras que la Política expresa sus proclamas sobre la base de lo absoluto, la Ciencia toma en consideración las consecuencias de la incertidumbre. No existe nada exacto pero hay muchas cosas con cierta aproximación a la realidad. En ocasiones se ha dicho que la realidad es incierta, lo cual constituye el oxímoron que mejor expresa esta realidad, cierta o incierta para toda la población española. Y viene esto a cuento porque uno de los argumentos que se emplean para descartar la capacidad que tiene la Hidráulica de transferir agua de un sitio a otro, se alimenta de algo que nada tiene que ver con la realidad y sí mucho con la incongruencia: la maldad de los campos de golf. No es necesario extremar el estudio de los mismos para comprender que el agua que requiere un campo para su funcionamiento, no sólo del Mediterráneo sino estableciendo el cómputo a nivel nacional, es una cantidad miserable, por lo pequeña y por lo que representa dentro de los recursos hídricos de España. En condiciones severas, esto es en situación de escasa aportación pluviométrica, el porcentaje de agua requerido por los campos de golf respecto al volumen total que puede acumularse en nuestro Sistema Hidráulico apenas supera el 0,2%. Y sí nos referimos a la escorrentía total de España pues el 0,1% (¡sorprendente!). Por esto y alguna cosa más resulta que la mejor aliada de la Ordenación del Territorio es la Hidráulica. Gracias a ella puede garantizarse el abastecimiento urbano de todos los pueblos y ciudades españoles pues el magnífico sistema de presas existente en España evita que este servicio quede limitado exclusivamente al 20% de los ciudadanos, como máximo.

         Y lo que expreso lo hago sin ánimo de alterar los sentimientos respetables de todo el mundo con respecto al Agua pero sí con la intención de precisar la falsedad de algún lugar común –recurrente en los discursos políticos- de carácter retórico, fundamentalmente expresado por los movimientos conservacionistas radicales, esos movimientos arcaicos (anclados en el pasado) que no tienen empacho alguno en formular las mismas precisiones que hace 30 años tuvieron un significado y que hoy, por suerte, están plenamente en desuso, pues vivimos en un estado democrático que nada tiene que ver con aquél en el que se producían desmanes ambientales sin cuento. Ahora el ecologismo radical se muestra de un lado verdaderamente inconsistente y de otro valedor para determinadas iniciativas llevadas a cabo por políticos que, lejos de mirar el horizonte que importa a todos, están más interesados en contemplar su propio ombligo a fin de obtener réditos electorales por más que supongan una traición al sistema político basado en la solidaridad de todos los pueblos y organizado para optimizar los legítimos intereses ciudadanos. En efecto, hay demasiados políticos (también) practicando la Ecología sin estar en posesión de la licencia para ello. Las referencias al Cambio Climático son, en general, torcidas y siempre apuntando a una determinada dirección interesada. Y no falta en discurso político que se precie la referencia continuada a la Sostenibilidad, pero pocas veces se deja entrever que esa Sostenibilidad pasa por la adopción de determinadas medidas para evitar el desastre ecológico de algunos territorios con serios problemas de abastecimiento.

         La España plural, la indeseable España centrípeta en donde cada territorio mantiene la esperanza de estar siempre por encima de la media española en términos de progreso, si bien en estos últimos tiempos alentada un Gobierno verdaderamente de desgobernador de las cosas, deberá cambiar de rumbo y examinar razonablemente, sin presión alguna proveniente de intereses políticos indeseables, la cuestión cardinal que nos caracteriza en materia de Agua. El estatuto aragonés se reserva para uso exclusivo de los aragoneses la cantidad de 6.550 hm³ (1,5 Mhab), mientras que en la Cuenca del Segura, caso de quedar solos y a expensas del agua que como recurso interno dispone, no tendría la posibilidad de llegar más allá de 1.000 hm3 (2,5Mhab,). Tal situación da lugar a pensar que- como diría Ortega- no es esto, no es esto. En el Levante español, debe saberse, hay un problema grande, un problema no inventado sino una necesidad evidente en relación con la escasez del agua. No es muy acertado seguir con el argumento vacío que va en contra de los campos de golf acusándolos de nefastos consumidores de agua robada a los pobladores de la España interior porque su función no es malvada. Al contrario, precisamente por su bajo consumo de agua y su gran rendimiento económico, son indispensables para el equilibrio de nuestra balanza comercial, pues los bárbaros del Norte (léase a Luís Racionero) son sin duda el mejor cliente de nuestro buen clima, una vez tasado responsablemente la dimensión óptima del muy denostado sector del ‘ladrillo’.

         Concluyo con que es necesario corregir el derrote territorial tan intenso que se está produciendo en España. Quizá Xavi, Pujol y Busquet deberían meter muchos goles para que todos los españoles saltemos de júbilo desde nuestros territoriales sillones. Quizá.

(Con los 1050 hm³ del derogado trasvase del Ebro se podrían explotar más de 2.600 campos de golf, pero no es el caso).
Juan Guillamón
El Diari de Tarragona, julio 2010