Guillamón Sostenible

Guillamón Sostenible
Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

martes, noviembre 10, 2009


Sí, por estúpido que parezca, me gusta el fútbol. En todo caso mi participación en él no se corresponde con una situación divertida. Al contrario, entre derrotas y opiniones acerca de lo mío lo cierto es que el asunto dista mucho de ser placentero. Y si de ir al grano se trata, voy. No creo que haya intención más perversa por parte del mediocre que tratar de ampliar el criterio -que a él se le adjudica- a todos los individuos que comparten su actividad, de modo que si a él se le presenta como mediocre y melifluo, su contraataque resulta muy propio de su propia estupidez. De eso se trata, para él. Para mí, al contrario, las cosas resultan ser mucho más específicas: en el mundo del periodismo deportivo (¡y en cualquier mundo!) distingo bien: los buenos y los malos; los que honran la profesión y los que la convierten en la hez; los eficientes y los mediocres. Entre estos últimos incluyo, por deferencia a la estulticia, a quien por llenar un espacio se aleja de una pretendida amistad (imposible) sin duda por falta de luces y necesitado de unas gafas tan grandes que rodeándole el cogote acaso y con suerte pudiera acercarle a la realidad. Eso como mínimo.
Así es que, ¡va por ti, licenciado alfeñique!, tú (y sólo usted) eres el escaso.