viernes, mayo 16, 2008

DEDICADO A QUIENES RESPETO, SIN EMBARGO

'A los ecologistas, hay que escucharlos siempre; otra cuestión es hacerles caso' (Del acervo cultural del pueblo sabio"




Dedicado a quienes defienden, excluyendo el conjunto de todo lo demás, a los cornicales, azofaifos, siemprevivas, orquídeas, sabinas negras, tueras, cardaviejas, ispágulas, espinos, zamarrillas, tréboles reventones y ajos de flor negra. También, a los que se parten el pecho para proteger al lagarto ocelado, lagartija coirroja, eslizón ibérico, conejos, jabalíes, zorros, búhos, águilas, azores, halcones (perdiceros o peregrinos), cogujadas, terreras, alcaravanes, tarabillas, currucas, camachuelos trompeteros, gaviotas, cormoranes, pardelas, gatos, perros e insectos de variada condición. A todos ellos, me dirijo en nombre de quienes admitimos tal defensa pero exigimos que el hombr@ sea considerado como el eje indiscutible de todo el conjunto de la Naturaleza, pues ésta le ha sido dada para su disfrute y conservación.


Vaya pues, mi modesto discurso para todos ellos:




FRENTE A LAS DEFENSAS DISCRIMINADAS: ESTUDIAR MÁS, ADEMÁS.

El procedimiento basado en la desalación para proveer de agua de abastecimiento al ciudadano goza de unas características que le hacen muy útil (a veces de modo imprescindible) a la hora de satisfacer las necesidades humanas. Pero no es de esto de lo que quiero hablar sino de la cantidad de flecos ambientales que han quedado sueltos tras una decisión (derogación del trasvase del Ebro y entronización del programa AGUA) de contenido político, apresurada, plena de improvisación, sin cobertura ambiental, de tintes sectarios y con discriminación muy específica de territorios. Todo ello con la inestimable ayuda de una parte del colectivo ecologista, a veces caracterizada por el empleo de argumentos de carácter político y un pretendido barniz científico. Por eso, al mundo ecologista (al que conviene siempre escuchar pero no apreciar, en la mayoría de los casos), le invito estudiar más, pues sus conocimientos son limitados, a fin de resolver muchas dudas normativas respecto al comportamiento de la salmuera en el medio marino. Y esto tiene mucho sentido puesto que en la actualidad existe un notable vacío legal respecto a las limitaciones de esos vertidos de salmuera al mar Mediterráneo. Veamos si no.
La Directiva relativa al Vertido de Sustancias Peligrosas al Medio acuático (2006/11/CE) no incluye nada acerca de las características de la salmuera. Las Directivas 91/271/CE y 98/15/CE sólo citan algunos parámetros significativos en vertidos de desalinizadoras. La Directiva de Calidad de Aguas de baño (2007/6/CE) anota parámetros biológicos propios de las aguas residuales urbanas pero no de la salmuera. La Directiva de Calidad de las Aguas para la Cría de Moluscos (2006/213/CD) basa sus restricciones sobre moluscos y no sobre las fanerógamas marinas. La Directiva Marco del Agua (2000/60/CE) recoge la concentración salina como indicador físico-químico de calidad pero no fija valores límite. Es de esperar que el colectivo ecologista, tan puntilloso, pueda mejorar el estado del arte en esta especialidad.
Puestos a seguir sugiriendo nuevos estudios a los nobles componentes del ecologismo mayormente radical, y dado la fantástica dimensión que alcanza la desalinización masiva a lo largo del litoral mediterráneo, podríamos aceptar de buen grado precisiones acerca de algunas dudas de carácter técnico que afectan al comportamiento de la salmuera en medio marino y sus posibles efectos sobre los ecosistemas. Así, podrían establecer los umbrales críticos de salinidad para otras especies de interés como la Cymodocea nodosa, la Zostera noltii, además de la recurrente Posidonia. También, deberían estudiar el vertido de la salmuera sobre estructuras porosas, diques y muros de escollera, pues proliferan en el litoral mediterráneo. En fin, y para la sociedad en general sería muy satisfactorio hacer gala de un punto de vista científicamente riguroso que elimine dudas acerca de las características y propiedades de la salmuera, los límites críticos de salinidad para los hábitats y especies más relevantes, los sistemas de vertido, el comportamiento diferido de la salmuera en medio marino, buenas formulaciones matemáticas, eficaces herramientas de modelización, expresión segura de planes de vigilancia, así como criterios para la optimización del diseño. Y para que el agobio intelectual no produjera el desánimo de los estudiosos, bien podrían ayudarse de los ingenieros hidráulicos que resuelven los problemas físicos referidos a la intrusión de la pluma hipersalina en el mar, tanto en campo cercano como un poco más allá. Para empezar, se puede visitar la web:
http://www.ciccp.es/webantigua/rop/revistas/2008/mar2008/ciencia.htm#2

Tengo la profunda sensación de que si el ánimo ecologista llevado a ultranza con el objetivo de derribar el trasvase del Ebro se hubiera empleado para exigir respeto ambiental a la desalación masiva incluida en el programa AGUA, ni una sola de las plantas se hubiera podido llevar a cabo con tranquilidad (aunque sí por narices, y en plan marcha militar). El ecologismo radical tiene sus conocimientos limitados (por la política) pues, ¿cómo si no defender que un montón de fábricas de agua a pie de mar son menos agresivas que otro montón de kilómetros de tubería, enterrada en más del 50% de su longitud y transportando el 24% del caudal ambiental excedente en la desembocadura del río más caudaloso de España?

Nota.- La expresión “agua de boca” me parece una estupidez, un invento de los políticos que sólo lleva a la desorientación. Mejor, mantener el término “abastecimiento” que engloba no sólo el agua para beber sino el de la ducha, el lavavajillas y el bidet, entre otros.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Ojala fuera yo como usted.

Oh sabio!

PD. jamás leí artículo tan falaz, así que con falacia le contesto. Yo listo, tú menos.

Estado de los embalses 25-04-2017

Una verdadera carrera hacia el desastre hidrológico.