Me refirieron que el enojo de los
cristóffeles fue mayúsculo justo al aparecer misteriosamente el Sr.
Riemann[1]. En absoluto se contaba con él; no obstante, y por fortuna, la cosa no pasó a mayores por cuanto que
Ricci planteó a
Einstein[2] la cuestión, consiguiendo una serie de relaciones
tensoriales que apaciguaron las
covarianzas de todos y cada uno de los
cristóffeles. Ante la actitud tan
hermítica[3] de todos los presentes se decidió por
regularidad manifiesta adoptar como domino de
operadores a la
variedad real encabezada por
Hadamard. Este señor expuso su
métrica y rechazó rotundamente la igualdad de
grammianos aunque, eso sí, cedió al fin un tanto presionado por el grupo
ortogonal, el cual había hecho ostensible su propuesta. También cabe resaltar, por lo notable, la decidida adhesión de
Minkonski y otros a las
desigualdades expresadas por
Hadamard[4].
Entre las
afinidades más claras que salieron a relucir, cabe reseñar la que a continuación se produjo entre la fracción
Cristoffélica[5] y el Sr.
Riemann: ¡Todo es posible! Tras largo debate se constituyó por vez primera en la historia el llamado Grupo de
Riemann-
Cristóffel[6], cuya finalidad habría de centrarse, así se dijo, en negar ciertas desigualdades
[7] relativas a la coalición
covariante. La crítica más dura corrió a cargo de
Schwartz quien expuso con todo el rigor del mundo la imperfección de esas desigualdades
[8], demostrando claramente y de modo
ortogonal[9], la clarísima tendencia
euclídea del grupo
Riemann-
Cristóffel.

Fue
TrKalian[10] quien desarrolló la tesis más aguda y
compleja acerca de la tensión entre los
divergentes de la fracción ortogonal
[11] (dicen que se les vio el culo) denunciando con maestría el hecho de que determinados
rotacionales anulaban su acción en el partido
conservativo. También se mostró decidido partidario de
Beltrami[12] y matizó ciertas cuestiones cuya
anormalidad era constante. Tomó la palabra
Laplace[13] y su exhorto a la fracción
divergente de la
rotacional fue tan brillante que casi consigue integrarlos en un grupo
armónico[14]. Quizá la sugerencia fue en extremo exigente ya que la plena integración se antojó a todos los presentes como excesivamente complicada y sujeta a ciertas
funciones arbitrarias no precisamente fáciles de determinar. En fin, se les igualó a cero -como medida excepcional, claro- ofreciéndoseles la colaboración de
Poisson,
Green y
Newman[15] que fue aceptada.
Dirichlet[16] hizo, finalmente, uso de la palabra para manifestar que si el grupo derivaba
normalmente la acción interior sería nula. Unicamente se le opuso alguna condición que él aceptó sin mayores inconvenientes. Tras lo cual quedó cerrada la sesión.
Se hace notar que justificaron su ausencia Cantor y Gödel, por hallarse encerrados en determinados centros sanitarios a fin de curar determinadas dolencias de dimensión infinita y distintos niveles, ascendentes, que han originado en el segundo, eso dicen, desánimos justificados. Hilbert, enterado de la cuestión que afecta a sus dos amigos, les ha ofrecido alojamiento en su hotel advirtiéndoles que no existe problema alguno por falta de sitio.
En otro orden, Evaristo Galois no pudo asistir por estar, ese día, batiéndose en duelo.
Ah, y
Echegaray, truncuneando de aquí para allá con el ánimo de divulgar, en prosa y hasta en verso todo lo que observa, llevando en el puño de la espada el Nobel que sin duda apetecerían todos los del 98.
[1] Tensor de Riemann.
[2] Tensor de Ricci-Einstein.
[3] Espacios Hermíticos.
[4] Variedad real de Hadamard
[5] Símbolos de Cristoffel de 1ª y 2ª Especie.
[6] Tensor de Riemann- Cristoffel.
[7] Desigualdad de Minkonski
[8] Desigualdad de Schwarzt.
[9] Ortogonalidad.
[10] El Campo Complejo de TrKalian.
[11] La divergencia del rotacional.
[12] Anormalidad del Campo de Beltrami.
[13] Laplaciano
[14] Campos Armónicos
[15] Teoremas de Poisson, Green y Newmann.
[16] Teorema de Dirichlet