Guillamón Sostenible

Guillamón Sostenible
Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

miércoles, agosto 31, 2011

PACTO GLOBAL



    Vaya muy por delante mi emocionada gratitud ante lo que hoy es un hito nacional. Me refiero al solemne Pacto al que llegan los dos principales partidos de nuestra plural España en relación a ese tope de gasto administrativo tan necesario. El cómputo cardinal de tan feliz encuentro presumo que alcanza un porcentaje aplastantemente mayoritario. Muy suficiente y determinante en toda regla. Por todo ello, dentro de las limitaciones que mi caletre padece, no soy capaz de ver nada más allá de las enérgicas protestas nacionalistas que un pataleo muy acorde con las condiciones guerreras a que los partidos nacionalistas estaban acostumbrados. Y encaprichados. Lo cierto –por aquello de que soy político- en alguna ocasión he sido requerido por nobles ciudadanos para que explicara el porqué de la oposición tan feroz de nacionalistas (también de los restos de IU) a ese Pacto de PSOE y PP. Mi respuesta, en todo caso, ha sido: no sé. Lejos de someterme a la maldad de mis vergüenzas, reconozco que no he visto más justificación contraria que la de ese melifluo (y, sorprendentemente, bien considerado) Josep Antoni Durán i Lleida expresa, desencantado, que, más o menos, bonito lo que le espera a España por no haber contado con los catalanes, esos ciudadanos que han propiciado una gobernanza nacionalista sutil que tiene a España, en su conjunto, por rival. Lo dice en un tono tan amenazante que dan ganas de darle todo el Senado, con traductores locales y todo, para que le saque partido a esta figura tan distanciada de su función más prevalente: Cámara de las Regiones. Ahí deberían quedar sus cursis admoniciones El vasco, Josu Erkoreka (más o menos ó ¿es kara la kakatúa?) ha mostrado, también, su enérgico e independiente rechazo a mi pacto favorito. Y no digamos nada del calificativo con el que este futuro jubilado de la política, ayer comunista íntegro, hoy martillo de la democracia, que es Gaspar Llamazares, que se ha permitido (con dos güebos) considerar a los diputados socialistas como ‘borregos’, si votaran a favor de este Pacto. Y se quedan tan orondos, tan satisfechos, al igual que la guerrera Rosa Díaz, si bien ésta sitúa, con claridad, el énfasis centrista en quedar al margen de acuerdos tan globales (en los partidos centristas hay que llevar cuidado con lo que se dice pues, siendo el centro una línea tan difusa, se corre el peligro de perder espacio. Yo esto lo entiendo, siempre y cuando tal actitud no los lleve a la recurrente medida de ‘mi grupo se abstiene’, como ya pasó hace algunos años, no muy lejos de aquí).
    Desde el punto de vista ciudadano, la observación de un pacto entre los grandes partidos para hacer frente a situaciones caóticas es lo mejor que puede desearse para que el desvaído sistema democrático se tenga en pie. Y, en fin, ¿no parece lógico que, tras tres años de crisis, se tome una medida como la que se propone para que salgamos con vida cuanto antes? Mi opinión (¿generalizada?) es que sí. Y sin referéndums, ¿para qué, si la mayor parte de la mayoría estamos de acuerdo?
La verdad, sept 2011

miércoles, agosto 24, 2011

Estado de los embalses 23-08-2011





Agua embalsada:
37317
hm3
67.13
%
Variacion Sem. Anterior:
-717
hm3
-1.29
%
Capacidad embalses:
55586
hm3
100
%
Agua embalsada (2010):
39761
hm3
71.53
%
Agua embalsada (Media 10 años):
29005
hm3
52.18
%

EMPATE GLOBAL

     Puesto en primera fila, desnuda la cabeza y brillante de excesos vindicativos, la presencia de Movilla en la delantera (foto) de la AFE era indicio indiscutible de que los futbolistas armarían la huelga legal menos reconocida en estos tiempos tempestuosos, tan de crisis. Ni una sola de las personas no involucradas con este sufrido conjunto de futbolistas dispondría de muestra alguna de solidaridad hacia sus reivindicaciones. Salta a la vista lo insólito de una de sus grandes pretensiones: ¡quedar al margen respecto a las consecuencias de la entrada en concurso de acreedores por parte de los respectivos clubes! Tiene la cuestión tintes vergonzosos pues, ¿qué decir de ese ingente número de proveedores a los que los efectos del asunto los deja en situación del cincuenta por ciento y al horizonte de los cinco años?

     En esta huelga antipática, la presencia de notables protagonistas, por demás internacionales y campeones del mundo, ha sido bien valorada por algún medio de comunicación. Mi opinión resulta renuente a tal punto de vista por cuanto considero aberrante que con el salario anual (por todos los conceptos) de cada uno de ellos casi se podría financiar el presupuesto de los veinte equipos de cualquiera de los cuatro grupos de la Segunda B. Es por esto que sería mucho más provechoso para el conjunto de profesionales futbolistas que esos héroes de la solidaridad, campeones internacionales, cooperaran de un modo directo y productivo a la solución económica que dando soporte a peticiones que, vistas laboralmente, resultan insolidarias frente al resto de afectados por la crisis actual.
No creo que la LFP deba dar una sola concesión más de las que hubo ofrecido. No procede que futbolistas como Movilla vayan más allá de los límites que marcan su moralidad -mostrándose como supuesto depresivo, amparado por la recolección sistemática de folletitos de medicinas guardadas con fines espurios en terrenos judiciales, con la falta de respeto (y vergüenza) a quienes de verdad sufren esta enfermedad- cuando, y por ejemplo, disfrutó de un criminal sueldo de 200 millones de pesetas que no fue óbice para que su equipo perdiera la categoría un año, y el siguiente no, de milagro. Qué representante más impresentable figura en primera línea de esos pobres futbolistas.
Es cierto que resulta inadmisible la existencia de tantos clubes en situación de concurso, pero deben entender los futbolistas, los de élite fundamentalmente, que ellos son destacados culpables de tal situación al propiciar (a través de sus exagerados emolumentos) una alocada carrera de desmanes económicos emprendida por insensatos (y muy forofos locales) directivos de modestos clubes de categoría subprofesional, cuyas consecuencias son los impagos de modestos importes mileuristas a futbolistas cuya única profesión es ésa, la de futbolistas. A estos, sí señor, habría que prestarles un apoyo total. No así quienes fuerzan con sus exageradas demandas la rotura de los presupuestos de clubes que, haciendo lo del avestruz, aceptan tales pretensiones, a todas luces inasumibles. Tal es la cuestión. Futbolistas, algún entrenador comisionista, representantes listos, instruidos y buitres, junto con directivos iluminados son culpables de esta situación. Y, por supuesto, los aficionados, en general, y quien esto firma en nada tienen culpa. (Un caso bien explícito del porqué de esta ruina futbolística la encontramos en uno de nuestros más prestigiosos clubes de categoría nacional, sometido forzosamente, en su día, a los efectos de una ley concursal por causa de unos nefastos resultados deportivos logrados por ciertos futbolistas, algunos de cuales disfrutaban de sueldos cuyos montantes se encontraban entre los ¡ochocientos mil y un millón doscientos euros!, a más de un aventajado entrenador de salario 850.000 euros, que a pique estuvieron de llevarnos al descenso de categoría más vergonzoso que pudiera imaginarse. Hay que decir, a tal respecto, que los dirigentes de ese club, llevados de una dignidad de extraordinaria magnitud transformaron la quita legal del 50% en cero patatero, quizá para no arruinar a esos pobres profesionales de emolumentos rayanos en la indignidad.
Para terminar, el tópico, 'la vida del futbolista es corta'. En efecto, pero ¿Quién ignora que un futbolista de Primera División, con mediana suerte, en tres años puede llegar a ganar lo que un alto funcionario (nivel 28) a lo largo de toda su carrera profesional, y uno de Segunda, lo mismo en cinco o seis? Pobres futbolistas que merecen la supresión de la primera jornada sin posibilidad de celebración alguna. Empate global, por decreto ¿Podría ser?
Laverdad, agosto 2011

sábado, agosto 13, 2011

EL EBRO NACE EN FONTIBRE, CERCA DE REINOSA, PROVINCIA DE SANTANDER…



Allí, en medio de un tupido fresnedo, en Fontibre, nace el Ebro. La pequeña, casi insignificante, gruta es la madre del cordero del río más caudaloso de la plural España. Al lado, en un pequeño hueco, se esconde una minúscula talla de la Virgen del Pilar tras un enrejado donde cintas de todos los colores forman una llamativa estampa multicolor que prende la atención del personal asistente a este extraordinario nacimiento de la vida. No es casualidad que la imagen venerada esté bajo la advocación del Pilar pues hay notas, reseñas, leyendas de apuros en donde se expresa la gratitud de que tal fuente sea la gran benefactora de la ciudad de Zaragoza, allá donde el Ebro ya es ‘mayor’,  de puro maduro, mucho antes de que su caudal –casi inmenso- rinda al mar de quien, sin duda alguna, es tributario. Algo más adelante puede observarse un magnífico mural de piedra caliza, ligeramente abochornada por la humedad cantábrica y en él, con grandes letras talladas en tan noble material, se dispone un texto del muy considerado e ilustre montañés Don Marcelino Menéndez y Pelayo. Resulta muy difícil proceder a la lectura de unas palabras que se antojan mágicas pero, no sin cierto esfuerzo, a través de los espacios que se advierten tras la musgosa superficie, recorriendo el mural y siguiéndolo de izquierdas a derechas se puede leer: LA ÁSPERA SIERRA QUE GUARDA EN SUS HUMILDES PEÑASCALES LA CUNA DEL HISTÓRICO RÍO QUE A TODA LA PENÍNSULA DA NOMBRE Y QUE DESPUES DE SALUDAR LOS FERREOS LINDES DE LA VASCONIA Y BESAR EL MURO TRIUNFAL Y SAGRADO DE ZARAGOZA VIENE A RENDIR TRIBUTO A VUESTRO MAR EN LA RIBERA TORTOSINA  SIMBOLIZANDO EN SU MAJESTUOSO CURSO  LA UNIDAD SUPREMA Y LA DIVERSIDAD FECUNDA DE LA HISTORIA PATRIA.   
 Así leído, puede parecer al visitante que el magno río cántabro representa, al tiempo, la unidad y diversidad de España, cuestión que resulta obvia respecto al segundo concepto pero que, al contrario de la intuición de don Marcelino, en relación a esa pretendida unidad, los recientes aconteceres políticos demuestran la puesta en cuestión de la literalidad unitaria de esta nuestra nación, en donde (ciertamente atizada por el poder político actual) cada región campa por sus respetos y hace de sus fronteras el paradigma de una singularidad tal que la singularidad de esa otra región fronteriza con ella resulta ser de todo punto excluyente. Los ríos –destrozados impunemente en su concepción administrativa- son ya la bandera, el pendón que se ondea para avivar el denostado criterio de la unidad que resultaría posible sin más que buscar la intersección de los valores invocados por cada trozo de los territorios. Lejos estaba, don Marcelino, de esperar este curso tan lenitivo, cuyo rumbo lleva a los españoles a sentirse enemigos los unos de los otros, si de arbitrar valores locales se trata.
 El Ebro es hoy la cuestión más prevalente de lo estúpido que son  las barricadas territoriales. Qué inconveniente ha sido para la administración hidráulica la irrupción malvada de ese pedazo radical (y perverso) del ecologismo más vibrante que ha  logrado a confundir a políticos y ciudadanos respecto al punto de vista racional (y solidario) en relación al Agua, arguyendo criterios universales de absurda y pretendida aplicación igual en África que en Aragón o el Levante. No creo que hubiera sido de asunción literaria para don Marcelino esta derrota que el derrote político de la cuestión hídrica ha provocado en quienes, desde el dogma de la ‘unidad de cuenca’, buscan subterfugios y maquinaciones varias para cerrar la curva que ha de volver las cosas, de nuevo, hacia esa meta razonable de la Unidad de Cuenca. Por eso, cada vez que el político de turno hace uso del Agua para acomodar el voto buscado para servir a sus intereses, el camino que a continuación se anuncia nos ha de llevar al desconcierto. A lo mejor es tarde para revirar el asunto, pero bueno sería que la oposición política de nuestra Región (hoy reducida a una miserable trinchera) mandara a paseo esos criterios negativos procedentes de la cúpula nacional de su partido y se ‘arrimaran’ a las soluciones que verdaderamente preocupan a los murcianos y que no es otra que la de estar en disposición desprendida para que las cosas del Gobierno sean beneficiosas, sin ambages, sin huecas proposiciones, sin interesadas apariciones en la galería de las cuestiones políticas que no son otra cosa que un recorrido huero donde destino y origen se confunden.
En fin, España, además de plural es paradójica pues circular por el Páramo de Masa bajo un sol de cierta justicia (32ºC) es tanto como ver La Manga anegada de nieve un día de invierno. Suerte que solo unos pocos kilómetros adelante, y sin necesidad alguna de sotilezas (desde la hijuela al anzuelo) la niebla, no tan espesa, me recibe desde las estribaciones del Escudo, también en lo alto, hasta rendir sus empinadas pendientes, allá en Luena como pórtico necesario a una emocionante llegada a Santander, esa ciudad bella, noble, elegante y serena, en donde siempre (o casi siempre) conviene hacer una estratégica y emocionante parada.
                Y no se me olvida agradecer al fresno la espesura e íntima unión de todas sus hojas pues en su conjunto conforman la más segura de las defensas frente a la solana.  Viva España, pues.
Juan Guillamón