lunes, julio 06, 2009

30 DE JUNIO 2009. AMIGOS Y AMIGAS




AIMPGN-BPDK



Tengo la sensación de que ya, y por fin, el espectro más representativo de la sociedad tiene una opinión formada respecto al asunto nuclear bien diferente de la que desde las atalayas conservacionistas y el lejano horizonte de los progres a ultranza nos inculcan a través de continuados mensajes admonitorios, cuando no apocalípticos. Tengo, además, el convencimiento de que esto ha cambiado pues lo que antes resultaba ser una cuestión de bondad política, respeto al medio ambiente y otras consideraciones del estilo, ahora no va más allá de un cierto canto interesado que, como en otros asuntos, tiene por objeto mantener una cierta cuota de votos, por cierto cada vez menos numeroso. Procede por tanto hacer un modesto llamamiento a la sociedad civil a fin de que pueda expresar su opinión al modo contundente tal como hacen los grupos minoritarios. Sin necesidad de cortar calles, caminos y carreteras.

En alguna ocasión se ha dado cuenta de algo que -desde luego- ha sido despreciado por aquellos que se aferran a su compromiso antinuclear como elemento ideológico de su cada vez menos consistente conjunto de ideas. Me refiero a lo siguiente: La Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear (AIMPGN) ha realizado un cálculo en función de la probabilidad que seguiría un suceso de catástrofe nuclear y, mediante una serie de cálculos, tal probabilidad de que ocurriera un accidente en Europa (igual que en Chernobyl) sería en la actualidad de 0,0009%. Por consiguiente, ya está bien de profecías agoreras que sólo conducen a deformar el criterio de la sociedad en su conjunto tal como viene sucediendo con el asunto del Agua, de modo que gran parte de los ciudadanos se ha creído que en Murcia somos insaciables en el asunto hídrico y estamos dispuestos a arruinar territorios, ciudades, barrios y personas con tal de salirnos con la nuestra.

Cerrar Garoña es un buen disparate, solo justificado por la coherencia política de lo dispuesto por el actual Gobierno; coherencia, por cierto, nefasta en más de una cuestión de parecida enjundia como la de la que nos ocupa. Por el contrario, justificar el cierre apelando a un criterio “técnicamente justificable y energéticamente asumible” es una verdadera estafa gubernativa.

La efectividad de las decisiones políticas, y no solo las de gran trascendencia, debería responder al análisis previo de los factores intervinientes en decurso de las circunstancias que obligan a tomar esas decisiones. En el caso de la central de Garoña es obligado hacer ese análisis antes de ponderar los beneficios políticos que unos y otros hubieren apetecido. Por eso, y sin descartar la ausencia de bondad sin límites en la producción de energía mediante reactores nucleares, es obligado tomar en consideración cuatro cuestiones de asunción obligada (y no sería nada malo escuchar serenamente el discurso tranquilizador que el Consejo de Seguridad Nuclear hubiere establecido).

1.- La función de base (B) que las centrales nucleares cumplen en la combinación óptima para dar solución a la demanda -descartadas las producciones derivadas del gas y del petróleo- es una cualidad exclusiva de ellas y que ninguna de las renovables puede asumir.

2.- Con el cierre del reactor de Garoña, la subida en el precio (P) de la electricidad va a ser inmediata (salvo que el Gobierno disimule con arte tal subida, pero que subir, subirá, eh!).

3.- Siendo nuestra dependencia (D) exterior en el abastecimiento de energía ya de por sí elevada, una política continuada de eliminación de centrales nucleares, además de acrecentar tal disposición, obligaría a España a estar enredada en negocios con países de frágil estabilidad política y/o religiosa que ni el invento ése de la alianza de civilizaciones podrá tonificar.

4.- Dando por sentado la casi nula emisión de GEI a lo largo del ciclo de vida de las centrales nucleares, el mantenimiento de éstas resulta obligado a los efectos de cumplimentar el protocolo de Kioto (K), ya de por sí lamentablemente maltrecho en nuestro país. Por desgracia no hay otro camino: las nobles renovables ¡tienen un techo!

Lovelook, ¡adiéstranos a todos, sin excepción!

Juan Guillamón

La verdad, julio 09

miércoles, julio 01, 2009

Tercera vía y ahorro energético.


El consumo de energía tiene que ver con el cuadrado de la velocidad pero también es muy cierto que un tren moderno puede transportar más de doscientas personas con el gasto energético que requerirían no más de tres automóviles. Por ello, como respuesta a los apocalípticas advertencias de los inmaculados ecologistas-radicales, resulta obligada la disposición de un tren tipo AVE o de altas prestaciones cuya velocidad no sea en extremo elevada (recuerden, ¡el cuadrado de la velocidad!) y que disponga de capacidad suficiente para transportar centenares de personas. Lo nuestro, lo regional, está ya en marcha, si bien (me temo) los plazos para gozar de tal disposición los barrunto lejanos; cosa de no menos de cinco o seis años. Tal demora no debería resultar alarmante si no fuera porque desde hace seis u ocho años la previsión hecha por las autoridades de turno se centraban, precisamente, en esos 6-8 años. La reciente visita de Morlán, secretario de estado y figura indiscutible en ese estado inmanente que ocupa el imposible espacio que media entre la técnica y la política, no representa nada más allá de la voluntad meramente testimonial de quienes, desde Madrid, nos orientan y apacientan, siempre con el objetivo puesto en el voto ciudadano. Poco más.

De todas las referencias dadas por V. Morlán, acaso la más sorprendente sea aquella que determina para el corredor Murcia-Elche la implantación de un tercer carril, de ancho convencional, destinado al tráfico de mercancías, lo cual sería muy bien recibido no sólo por aquellos que somos presa del pánico ante la coyuntura fatal de un choque entre un mercancías y tren de viajeros sino que, y esto es lo más importante, facilitaríamos el trasvase (discúlpeseme el empleo de tan obsceno vocablo) de mercaderías desde la carretera a la vía, con el consiguiente (y extraordinario) negocio energético derivado y que, sin duda, daría consuelo intelectual a aquellos militantes del ecologismo radical a quienes se les aparece Kioto con nocturnidad y alevosía. Y a alguno más, también.

La opinión. 06/09


GUILLACRÓSTICO 43

49 CHISPAZOS TERRORISTA . - Ver a Otegui, a los anticapitalistas de la CUP y a los burgueses medio caciques del PdeCat juntos y cobijad...