domingo, noviembre 23, 2008

La ingeniería es (ya) sostenible.



La ingeniería actual está dispuesta a dejar sin trabajo a los ecologistas trasnochados. Sí, quiérase o no, resulta indiscutible que el proceso ingenieril (sin matiz peyorativo alguno) tiene un fuerte compromiso con el Desarrollo Sostenible en general y con las pequeñas cuestiones ambientales en particular. Ya se practica ese cometido ambiental por el que el ingeniero incluye en el precio de las diferentes unidades de obra contempladas en todo proyecto el correspondiente coste ambiental. Esta interiorización es fruto de la asunción, por demás muy razonable, de todos los criterios que se ocupan de frenar el fenomenal aumento entrópico en la Naturaleza como consecuencia del desarrollo de infraestructuras, tecnología y desbastes sin cuento producidos por el hombre (y las miembras, también) en su afán de pasar por este mundo de acuerdo con el criterio que fijó Epicuro de forma tan breve como concisa y dando por sentado (y por supuesto) que no hay acción humana capaz de salvar cualquier impacto, por pequeño que sea. Dicho sea lo anterior para tranquilizar a la sociedad, en la medida de lo posible, frente al cúmulo de advertencias apocalípticas que, procedentes de los nichos ecologistas radicales, no hacen otra cosa que agobiar nuestras conciencias a despecho de su laxitud. La ingeniería es ya, por suerte, muy conservacionista. El esfuerzo realizado por encontrar el equilibrio entre el necesario desarrollo y la vigilancia estricta del medio natural debe ser tenido en cuenta, sobre todo porque aporta suficientes elementos de contenido harto razonables. Tanto es así que es obligado recordar que la ingeniería es una de las mejores aliadas con que cuenta la ordenación del territorio.

Por fortuna (quizás), y pese a los continuos debates entre políticos de uno y otro signo, las obras del tren AVE Madrid-Levante (precisando que determinado tramo que afecta a Murcia y Cartagena no será de tal condición sino de ‘altas prestaciones’) van a un gran ritmo. Son muchos los tramos explanados y en ejecución. Ejecución que tiene por norte el respeto a las cuestiones ambientales afectadas por la traza. Para trabajar, delante de cada dumper o motoniveladora, va un arqueólogo y ‘a la primera que observa’ se pone en contacto con las autoridades para, una vez determinada la importancia del hallazgo, documentar, catalogar, proteger, recuperar el material e incluso, llegado el caso, modificar el trazado. Especial mención merece la reserva de El Regajal, humedal reconocido como Mar de Ontígola, donde se ha protegido un arbusto utilizado por una mariposa nocturna([1]), endémica de la zona, más conocida por ‘hormiguera oscura’. En la Península Ibérica sólo están presentes en 11 localidades. Siendo imprescindible protegerla, la solución ha sido diseñar un túnel de 2 kilómetros. Pero el problema no es la longitud, sino el tipo de terreno, muy complicado desde el punto de vista geológico y geotécnico pues está colmado de sales y el problema sería encontrar agua. Los sondeos fueron negativos y, por ahora, se han excavado 1.560 metros sin problema. No obstante se actúa con «pies de plomo» ya que aún tiene algo más de un año de plazo de ejecución. Y muchas más cosas a lo largo de toda la traza.

Bien, pues esto. Y, además, ¿podría saberse a cuánto asciende el coste del túnel? , pues todo hay que valorarlo, ¿o no?

Juan Guillamón


[1] La «maculinea nausithous» es la más oscura de las hormigueras y se identifica por su reverso de color canela en ambos sexos. Su hábitat lo constituyen praderas húmedas, en claros de fresnedas, hayedos o melojares y con hierba de entre 30 y 100 centímetros de altura. En peligro de extinción

 

domingo, noviembre 16, 2008

Quién estuviera en Asturias.....

«Transferir las competencias del río Nalón a Asturias es un verdadero disparate»
«El estudio ambiental de Caleao no debe impedir su construcción, sólo determinar las medidas para minimizar su impacto»
JUAN GUILLAMÓN ÁLVAREZ Decano del Colegio de Ingenieros de Caminos de Murcia.

Oviedo, Alejandro ÁLVAREZ
-¿Hay suficientes reservas de agua en Asturias como para estar tranquilos?
En Asturias hay agua de sobra. Quizás el problema que pueda tener esta región en un momento sea la regulación de los caudales.
Juan Guillamón es el decano del Colegio de Ingenieros de Caminos de Murcia y es uno de los mayores expertos en agua de España. Defensor de los trasvases, es muy crítico con las decisiones políticas sobre los recursos hídricos.
-¿Existe un buen aprovechamiento del agua o se tiende al derroche?
-El concepto de aprovechar o derrochar el agua es totalmente subjetivo; depende de la zona. En el caso de Asturias, el problema del agua no existe porque abunda. En la España seca, en cambio, la escasez obliga a un mayor aprovechamiento.
-¿Qué diferencias existen entre el norte y el sur de España a la hora de priorizar el uso del agua?
-En ambos casos, el agua de abastecimiento es prioritaria frente a cualquier otro uso. En el Norte no existe la conciencia de regadío que hay en el Sur, y el abastecimiento, en el caso de que plantee algún tipo de problema, se solucionaría fácilmente. En España el 80 por ciento del agua se destina al regadío.
-¿Falta conciencia del agua en las regiones de la denominada España húmeda?
-Yo no acusaría a nadie de falta de conciencia, puesto que en el Norte hay agua suficiente. Los que se tienen que concienciar son los habitantes de aquellos lugares donde el recurso escasea. Asturias debe entender que no toda el agua debe ir al mar. El Estado debería determinar qué cantidad debe ir al mar y qué cantidad debe aprovecharse para aquellos lugares donde haga más falta.
-Dice que en Asturias sobra agua y sin embargo el Gobierno regional asegura que el suministro no está garantizado si continúa aumentando el gasto.
-Sólo el río Nalón vierte más agua al mar que todos los ríos de la cuenca del Mediterráneo juntos, del Ebro hacia abajo. El problema en este caso puede ser de regulación, pero el agua no debería representar ningún problema en Asturias. En todo caso, de darse, sería un problema de infraestructuras.
-El Principado proyecta la construcción de una gran presa en el valle de Caleao como solución a ese déficit del suministro.
-En España hacen falta más presas por muchas razones. Porque hay que regular nuestros ríos. Sería un poco ridículo que en una zona con una abundante pluviometría, como Asturias, se optase por la construcción de plantas desaladoras. El estudio de impacto ambiental de Caleao debe darnos una pauta sobre su construcción, pero no debe impedir la obra, sólo determinar cuáles son las medidas para minimizar el impacto ambiental.
-Entonces, ¿considera viable el proyecto?
-Yo estoy en contra de la alternativa cero, la de no hacer nada. Hay que conjugar los intereses económicos con los medioambientales y con los del Estado del bienestar. En ese triángulo hay que moverse. Y si hace falta una presa, pues habrá que construirla, y no hacer caso a aquellos intransigentes conservacionistas que impiden cualquier movimiento.
-Otro asunto objeto de debate es el precio del agua. ¿Considera que es demasiado bajo?
-Bajo en Asturias, pero carísimo en Alicante, en Murcia y en Baleares. Por poner un ejemplo, la diferencia en el precio puede llegar a ser hasta diez veces superior. En Murcia, el precio del metro cúbico es de dos euros, mientras que en Oviedo apenas supera los 70 céntimos. Aun así, se puede pagar ese precio.
-¿Es cierto que se pierde tanto caudal de agua como se dice en las canalizaciones?
-La pérdida es inevitable. La efectividad técnica máxima está situada en una pérdida de entorno al 10 por ciento. Hay sitios donde se pierde hasta el 50 por ciento, sobre todo en zonas donde hay abundancia. En el caso de Murcia, la pérdida apenas supera el 12 por ciento. La mejora de la red ha permitido mejorar considerablemente las canalizaciones en los últimos años.
-¿Cómo califica la política del agua que se está siguiendo en España?
-En España no existe una política del agua ni un modelo hidráulico definido. Lo que hay son una serie de medidas que tienen como objeto conformar determinadas decisiones que siempre están marcadas por el signo territorial.
-Explíquese...
-La derogación del trasvase del Ebro ha marcado un hito absolutamente indeseable para practicar cualquier política del agua. A partir de ese momento, como la decisión sólo trató de satisfacer una petición territorial, en este caso de Aragón, ahora los andaluces quieren las competencias del Guadalquivir y el Gobierno asturiano quiere las del río Nalón; un verdadero disparate y un pecado mortal. En España, para gestionar el agua tiene que existir unidad, y la unidad tiene que partir del Gobierno central. Pero para ello es muy importante que personas como la ex ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona, la más inteligente y perversa de las mujeres que han participado en el Gobierno, estén lejos de España. Trocear los ríos es el disparate más grande que se puede cometer.
-¿Considera que falta solidaridad entre las autonomías?
-Si dividimos el país por la mitad, hay una España seca y otra húmeda. En España llueve al año 110.000 hectómetros cúbicos, la mayoría en el Norte, de los que sólo se regulan 45.000. Aun así, tocamos a mil metros cúbicos por habitante y año. Lo que no puede ser es lo que pretende Aragón, que tiene aprobada en su Estatuto una reserva de 6.550 hectómetros. Eso supone una cifra cuatro veces y media por encima de la media nacional.
-¿Cómo cree que se podría resolver el problema del agua?
-El futuro pasa por una idea antigua, de Jovellanos, que fue el primero que planteó el desarrollo de España a través de una política de regadíos. En el año 1933, Indalecio Prieto, ministro socialista, retomó la idea de interconectar las cuencas, que más tarde Josep Borrell llevó a las Cortes. Pero el PP se opuso a aquella propuesta, que no salió adelante por un voto suyo. Antepusieron el plan de regadíos al plan hidrológico.
«El futuro del agua está en desarrollar la política de regadíos que planteó en su día Jovellanos»«La derogación del trasvase del Ebro marcó un hito indeseable para practicar cualquier política del agua»
Nació en Murcia en 1947. Decano del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Murcia y miembro de la Junta Nacional. Está considerado uno de los mayores expertos de España en temas relacionados con los recursos hídricos. Se define como un defensor de la política de trasvases de agua como principio básico y fundamental de la solidaridad entre las regiones. Asegura que España no es un país seco en cuanto a precipitaciones, sino que es un país seco en cuanto a la distribución del agua.

sábado, noviembre 15, 2008

En la húmeda Asturias

Los ingenieros de caminos defienden su papel en el desarrollo de Asturias

El Colegio de Oviedo inaugura la nueva sede regional, cuyas obras de remodelación acaban de finalizar

  
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Asistentes a la inauguración de las instalaciones del Colegio de Ingenieros de Caminos de Asturias. jesús farpón

A. ÁLVAREZ 
El presidente del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de España, Edelmiro Rúa, y el decano de la delegación del colegio en Asturias, Luis Galguera, defendieron ayer, durante la inauguración de la sede regional del colegio, cuyas obras de remodelación acaban de finalizar, el papel de la ingeniería civil como motor para el desarrollo socioeconómico de Asturias en la España moderna. 

El acto contó también con la presencia del primer decano del Colegio de Ingenieros de Asturias, José Antonio Estrada, y con la de Juan Guillamón, decano del Colegio de Ingenieros de Murcia y experto en temas hídricos. Estrada fue el encargado de descubrir una placa conmemorativa en la que se recuerda a los anteriores decanos del Colegio de Ingenieros asturiano, fundado en el año 1976. 

Durante su intervención, Luis Galguera se felicitó por las nuevas instalaciones, que «dan un toque de modernidad al colegio», y dijo que espera que sirvan para mejorar, más si cabe, el servicio que presta en la actualidad a todos los colegiados. 

Por su parte, Juan Guillamón pronunció una conferencia en la que, entre otras muchas cosas, defendió la ingeniería como arma para ordenar el territorio. Afirmó, asimismo, que la obra civil es la gran aliada del desarrollo y lanzó duras críticas al sector más «radical» del ecologismo. También tuvo tiempo para repasar la situación del sector energético. Aquí, Guillamón, sin pelos en la lengua y en el tono combativo que lo caracteriza, defendió la energía nuclear y abogó por la construcción de nuevas centrales para garantizar el suministro.

GUILLACRÓSTICO 41

41 CHISPAZOS  ESTIBA. - Lo de la pasada semana en el Congreso, con lo de los estibadores, resulta impresionante. Con todo, lo más grand...