Guillamón Sostenible

Guillamón Sostenible
Lo que no está rodeado de incertidumbre, ¡no puede ser verdad! Richard Feymann.

miércoles, noviembre 15, 2006

DAGUERROTIPOS VARIOS

LAS HERMANAS SÁIZ ESPADA, EN CASTEJÓN (CUENCA) HACIA 1930.

A MADRID POR ¿CUENCA?


Vi, una vez, aterrizar el helicóptero de Bono en los Pinares de Jábaga, muy cerca de la monumental Cuenca. Mi admiración hacia el presidente de Castilla La Mancha sólo es comparable al desprecio que siento por su populismo barato y demagógico tan útil para sus propios intereses como nefasto para los del resto del mundo. Además de ello, comparto con Bono mi amor a Cuenca, amor apasionado, sin condiciones, pleno y total. Cuenca es la ciudad encantadora por antonomasia de España. Sobre la muela majestuosa que separa las hoces del Júcar y el Huécar se erige la parte antigua de la ciudad, con sus empinadas calles empedradas que son como el camino expreso del jubileo hacia el gótico de lo más alto: la Plaza de la Catedral y un poco más arriba la Plaza de San Pedro, desde donde se admira, a la derecha y aguas arriba, el cañón del Huécar, y a la derecha el del Júcar. Es un lugar privilegiado de donde penden, sobre el relieve jurásico de la muela, las emocionantes Casas Colgadas junto a la Posada de San José y muy por encima del puente de San Pablo, una especie de maqueta de hierro y madera –antigualla amorosa-, por donde un día, dicen, metieron un seiscientos borracho para cruzar mágicamente la Hoz. Recuerdo el ejemplar discurso que en mis tiempos de estudiante se ejercía sobre el relieve conquense: ‘…el agua excava profundas hoces en los materiales mesozoicos, compuestos por potentes masas calcáreas, en lo que constituye una auténtica erosión cárstica’. Y, por demás, la provincia goza de tres ambientes diferenciados y admirados, tales como La Alcarria, La Mancha y La Serranía, lujo comarcal que con dificultad acaso podría exhibir alguna provincia española.
Está muy justificado mi alborozo por haber conocido la posibilidad de que el AVE que nos habrá de aproximar a Madrid (en plazo que los políticos de turno estiman como corto) quizá, en una de sus alternativas, pudiera pasar por Cuenca. Con las velocidades de recorrido previstas, lo anterior supone que desde Murcia a Cuenca, en ese fenomenal trasto, la duración del viaje apenas sobrepasaría la hora y cuarto. Poner Cuenca tan cerca de Murcia me parece un regalo excepcional. Puede que el sentimiento me llegue a dominar, eso es cierto, pese a lo cual acudo a buscar el argumento científico que sustenta mi inclinación hacia una determinada cuestión. Y en este sentido me alegra que el punto de vista del Colegio de Ingenieros de Caminos de la región de Murcia, admita (en su análisis preciso y concienzudo sobre los estudios de alternativas realizados para tratar de llevar la comunicación de las ciudades de la Región con Madrid y la periferia insular) que un trazado del AVE posible y aun conveniente pudiera llevarnos a Madrid previo paso por Cuenca. No precisa con firmeza, dicho punto de vista, la necesariedad y suficiencia del tal trazado pero lo considera muy interesante para el despliegue global de intenciones que el Gobierno ha de manejar para ver de estructurar un territorio mediante la instalación del formidable invento que es el AVE. Y siendo como es que los ingenieros, lejos de mostrarse como depredadores y desestructurantes del territorio, llevan implícito en su propio sentimiento la idea exclusiva de estructurar los territorios y sus personas, es desde luego muy de tomar en consideración que Cuenca nos coja de camino cuando ineludibles obligaciones nos lleven a Madrid, la ciudad central y borde de cualquier parámetro que se precie de cosmopolita. Los ingenieros son gente muy capaz y si ellos opinan que Cuenca es hito de un buen itinerario pues habrá de serlo.
Con el AVE y Cuenca a poca distancia virtual tendríamos, sin embargo, el pequeño inconveniente de perder de vista los itinerarios habituales que nos llevan allí desde Murcia. Ni Almodóvar del Pinar, tras Motilla, ni Tarazona, ni Quintanar, ni Villanueva de la Jara siquiera. A cambio, y ya que el viaje a Cuenca sería un suspiro, pasaríamos por Peraleja, Gascueña y Tinajas, atravesando los ríos Guadamejud y Guadiela antes de llegar a Villalba para disponer, casi como en la palma de la mano, la totalidad de Buendía, ese enorme botijo celestial del que, cuando la sequedad aprieta, bebemos los moradores del Levante español. Muy secos se nos muestran Buendía y Entrepeñas pero su cercanía, no tanto geográfica como hidráulica, me hacen devoto de sus parajes, a caballo entre las Alcarrias conquense y guadalajareña, y de sus pueblos de población tan reducida como Castejón y Alcocer, en donde no quieren ni burra ni mujer.., ni hombre, si puede ser. Y Priego, cuna de Luis Ocaña y capital serrana, cuyo Cristo dicen que dijo a su escultor: ¿dónde me miraste que tan bien me retrataste?
En gastronomía: zarajos asados en palo de cepa de vid; después, morteruelo de caza bien aviada; luego, sin duda que alajú con oblea ceremoniosa, y para beber, tres copas de resolí. Buen menú para comer en cualquier mesón de Cuenca, la ciudad urbana pletórica por lo bien dimensionada, pues quizá sus límites quedaron fijados algún día en función de la onda sonora que lleva la voz del orador a los confines de la ciudad. Esta es, para los sentimentales, la dimensión que mejor se adapta a las inquietudes de los urbanitas. Yo soy uno de ellos.
¿Pasará el AVE por Cuenca?


JUAN GUILLAMON. EL DÍA de CUENCA. dic 2000.



martes, noviembre 14, 2006

UN BUEN CICLISTA.....VETERANO


(en la imagen, ciclista fondón y veterano).

ANTONIO MARTÍN, CICLISTA.
No lo puedo evitar, algunas cosas me impresionan más de lo debido por mucho que el acontecimiento me tome objetivamente alejado; puede ser, incluso, que esa impresión tome cuerpo mas allá de lo razonable y me lleve, a m¡ que tengo el moco fácil, hasta el llanto, recogido y silencioso. Me ha sucedido con la muerte del ciclista Antonio Martín, casualmente el corredor de más futuro dentro de nuestras fronteras. Mi arrebatadora afición por el ciclismo había tomado en cuenta que Martín estaba llamado a ser nuestro mejor ciclista: enjuto, pequeño, cerebral, sabía sufrir en la bicicleta subiendo, bajando y rodando. Con oxígeno y sin él.
En la vuelta a Murcia del 93, Martín tuvo una actuación destacada; para mí era un desconocido hasta la dura etapa del Morrón ( el Morrón, en Murcia, siempre resulta ‚pico; como el Stelvio en Italia o Alpe d’Huez en Francia). A la altura de Librilla se escapó con siete corredores en busca del triunfo. Yo iba detrás del grupo muy bien acomodado en el coche del juez- árbitro Montoya, el de Casillas, y albergaba la esperanza, como siempre, de que en el Alto ganara un español. Al llegar a la Santa, el grupo se hizo añicos y uno tras otro se fueron descolgando, entre ellos Ruiz Cabestany, hasta quedar solo en cabeza, para ganar, Antonio Martín: !un español!
De pequeño, con mis hermanos, siempre jugaba a los ciclistas, naturalmente que sin bicicletas en la generalidad de los casos. Acudíamos a las fichas, sobre el parchís primero y luego sobre un tablero ad-hoc confeccionado por nosotros mismos. Eran los dados los que insuflaban oxígeno a los Gabica, Uriona y Elorza del Kas, a Nencini, Baldini y Pambianco de Italia, a Poulidor, Riviere y Anquetil de Francia (tambin a Darrigade) o Van Stembergen de Bélgica. Mas tarde, uno de nuestros amigos, Javier García Villalba, nos enseñó a forrar las chapas con pequeños trozos de tela, bien apretada y sujeta por debajo con el corchito que cuidadosamente había que levantar del tapón de las bebidas. Copiamos de Javier los colores que ‚l mismo había diseñado para las distintas nacionalidades. Así, a España la pintábamos con acuarelas los colores rojo y gualda; en el centro, el nombre del corredor: Pérez Francés. La telita de Francia llevaba una parte en amarillo y otra en blanco, y en medio se gayaban dos l¡neas lilas. Italia, verde, blanco y verde; y Bélgica, azul, blanco y azul. Con Charly Gaul teníamos problemas, aunque al final inventamos para él, los suizos y los holandeses, un equipo al que le dimos el nombre de "Internacional"
Nos arrastrábamos, dando "chiles" a las chapas, por el suelo de toda la casa y cada habitación era un final de etapa. En alguna ocasión llegamos a trasladar nuestro particular Tour hasta la casa de algún vecino. Antonio Martín no ganó ninguna etapa porque aún no hubo nacido; de haber estado presente yo habría ganado con él, pues siempre "me pedía" España, y siendo el mayor del amplio conjunto de todos mis hermanos me salía con la mía. Ahora, con Martín desaparecido, nos hemos hecho mayores, pero seguimos con el ciclismo. Mi hermano Javier, ha perfeccionado el m‚todo y ha conseguido un tablero, unas fichas y unas reglas de juego en donde el poder de los dados está tan limitado que lo normal es que las etapas, en el juego de mesa, sean ganadas por las fichas que representan los mejores ciclistas en la realidad. Este verano, por tanto, Antonio Martín ha triunfado en nuestra particular mesa donde vivimos la pasión del ciclismo.
Pero estamos tristes, porque la realidad nos dice que Martín no ganar ni vueltas, ni etapas, ni premios de la montaña. Se ponen los pelos de punta al ver que un profesional de la bici ha caído en la trampa de la carretera en pleno entrenamiento. El año pasado hubo mas de trescientos ciclistas muertos, víctimas de la carretera. Todos ellos aficionados como yo; como Pepe Martínez, el concejal de urbanismo; como Canito, el mejor futbolista de 2¦ en el a¤o 73; como Pedro Jiménez Mompean (Petrosian); como mi hermano Javier, decano de Letras y aspirante a rector y, en fin, como José Luís Sigler, el que ha descubierto el secreto de cómo "casarse" mas y mas. Ellos son mi equipo para los sábados, haga frío o calor. Recorremos la ruta de la Vega Baja: partiendo del bar Reynaldo en Torreagüera y prolongando nuestro esfuerzo hasta Jacarilla, después de coronar las cuestas del pantano de la Pedrera. Vamos de "et-trenamiento", dice Pepe Martínez; pero a la que te descuidas, Javier, que es un nervioso, le mete el plato grande y se pone a mas de cuarenta: le siguen todos menos yo, porque estoy mayor, las piernas no me responden y, además, fumo. Pepe me anima y me ofrece su rueda amiga; tiene guasa Pepe: cuando superamos Zeneta y El Mojón, y pisamos tierra alicantina (Arneva), mediante un gesto me hace un guiño señalando la textura del pavimento, indudablemente mejor cuidado que en Murcia, y me dice: Juan, ya estamos en Alicante.
Me defiendo como puedo: me pongo el casco, el neopreno y el culotte; y, como siempre, voy a cola del pelotón. Miro por el rabillo del ojo a los vehículos que nos van dando alcance y asumo la responsabilidad de aportar seguridad al grupo dando los oportunos avisos. Pero me temo que el peligro es grande: si un profesional como Mart¡n ha sido "cazado", nosotros, pobres y simples aficionados, tenemos un serio riesgo de ser heridos. A pesar de todo, con riesgo o sin ‚l, seguir‚ por las rutas, tras las ruedas amigas que me libran del desfallecimiento, practicando el duro deporte que hizo, por muy poco tiempo, héroe a Martín y mas tarde, de manera brutal e injusta, mártir.
Antonio Martín o la muerte del ciclista.

Nota. Por desgracia, el vencedor del Morrón que se cita no fue mi admirado Antonio Martín, sino Antonio Sánchez. Es de justicia reconocer mi error, si bien la admiración hacia A. Martín seguirá incólume.

JUAN GUILLAMON. La verdad, no recuerdo fecha.

LANDIRÁS, HACE UNOS AÑOS.

Pincha en el cuadro, encontrarás, entre otros, algunos arquitectos e ingenieros de caminos.

DICCIONARIO BENETIANO


Prolepsis.
(Del gr. πρόληψις).

1. f. Fil. En la doctrina de los epicúreos y los estoicos, conocimiento anticipado de algo.
2. f. Ret. Figura de dicción en que anticipa el autor la objeción que pudiera hacerse.

escolio.
(Del lat. scholĭum, y este del gr. σχόλιον, comentario).
1. m. Nota que se pone a un texto para explicarlo.

diégesis.
(Del gr. διήγησις).
1. f. En una obra literaria, desarrollo narrativo de los hechos.

demiurgo.
(Del gr. δημιουργός, creador).
1. m. Fil. En la filosofía de los platónicos y alejandrinos, dios creador.
2. m. Fil. En la filosofía de los gnósticos, alma universal, principio activo del mundo.

AVISO
La palabra analepsis no está en el Diccionario.

parentético, ca.
1. adj. Gram. Perteneciente o relativo al paréntesis.
2. adj. Se dice de las expresiones que constituyen incisos. La clase política, creo yo, no está a la altura de lo que esperamos de ella.

AVISO
La palabra cronotopo no está en el Diccionario.


Aliteración.
(De a-1 y el lat. littĕra, letra).
1. f. Ret. Repetición notoria del mismo o de los mismos fonemas, sobre todo consonánticos, en una frase.
2. f. Ret. Figura que, mediante la repetición de fonemas, sobre todo consonánticos, contribuye a la estructura o expresividad del verso.

NO ES LO QUE ESTÁS PENSANDO, CARIÑO.



Este envejecer sin delicadeza no impide que vuelva sobre los pasos de mis recuerdos. Recuerdo que, en el colegio, cuando formábamos antes de ir a clase me entretenía en repasar las corvas de mis compañeros a fin de comprobar si se adornaban con la roña -y sus churretes- tan habitual a finales de los años 50. De pequeño, además, mis tres hermanos y yo éramos bañados -todos juntos- en una bañera, los sábados, con agua calentada en los fogones, y jabón restregado en nuestros infantiles cuerpos mediante el cruel estropajo. En fin, mi aseo personal se completaba con un lavado de piernas apresurado los jueves después de comer y antes de jugar al fútbol. Todo esto, por fortuna, gracias a la innovación y a la tecnología, ha pasado la historia. Hoy los niños, no sólo cepillan sus dientes dos veces al día sino que han sido obligados desde pequeños a ducharse diariamente. Tienen varias mudas y se cambian de ropa a diario. Me ha parecido una broma el que los medios de comunicación hayan indicado que nuestra más audaz ministra, Cristina Narbona, haya apuntado la posibilidad de penalizar de algún modo los consumos superiores a 60 l por habitante y día. Esta intención, no confirmada e incluso después matizada por la ministra, daría pie a que nuestra imaginación cavilara al objeto de restringir el uso del agua a costa de lo que sea. No sería de extrañar que, en este estado de cosas, los vecinos de cualquier comunidad tomaran el acuerdo de establecer turnos para disfrutar de las duchas (diarias, naturalmente) de modo que sería posible que el vecino del cuarto optara por una ducha común en compañía de la señora del sexto. Siendo esto una situación cuando menos embarazosa, en caso de ser sorprendidos en pleno aseo de los cuerpos, por el cónyuge de uno de ellos, la frase obligada y oportuna no podría ser otra que la tópica de "no es lo que estás pensando, cariño; estamos ahorrando". Esta obsesión ministerial de que los paisanos nos obliguemos a estar sometidos a la tortura que supone estar pendiente de ahorrar agua potable, todos los días, todas las semanas y, en fin, de por vida, no logro entenderla por cuanto que las posibilidades cuantificadas de este ahorro en modo alguno tendrían demasiada trascendencia en el ahorro global del agua en España. El 20% de 20 es 4; y del 5% de 80, también 4. Ello quiere decir que incidir en economías hídricas en relación con la agricultura es del orden de cuatro veces más efectivo. Pero es que no resulta prudente atizar ahorros en lo que es un avance higiénico de España en relación con otros países europeos donde hace un frío "que corta el cutis" y es por eso que no suelen utilizar, entre otros artilugios domésticos, el bidet (elemento del que carecen algunos de los mejores hoteles europeos) con lo cual los culitos no estarán a la altura de las circunstancias. Recomiendo a nuestra combativa y prudente ministra que propicie ahorros más efectivos en el campo de la agricultura. Por ejemplo, ahorrando los 1000 Hm3. que se destinan al riego de excedentes agrícolas (arroz, alfalfa, algodón y maíz) de producción fuera de mercado o superiores a los cupos fijados por la UE. De esta manera tan sencilla, tendríamos abastecidos durante un año a 16 millones de personas, eso sí, con dotaciones de 185 litros diarios; o sea, una cosica que esté bien y no esos 60 litros más propios de dotaciones quinta mundistas. No nos torture más, ministra, que bastante tenemos ya con lo del mejillón cebra

A la vista de las razonables protestas habidas en toda España en relación con los 60 l, la ministra ha querido matizar la cuestión y nos explica que lo que en realidad quiso decir es que su ministerio "garantizará los 60 l diarios a todos los habitantes de España", lo cual no hace sino complicar aún más las cosas, pues ya se ha dicho que los consumos menores por habitante en España (por cierto, se dan en Murcia) no bajan de 145 l, estando la media nacional sobre los 180. Pobres ciudadanos de los campos sorianos, yermos y helados, que habrán de conformarse con lo mismo que nos hubimos conformado los niños de la posguerra hasta que los ingenieros de caminos culminaron la tarea ingente de construir 1200 presas.

Juan Guillamón. LA VERDAD, 13 11 06

lunes, noviembre 06, 2006

AEROPUERTO Y FINANZAS


(Empresa y finanzas)
Una vez definida nuestra Región como centro turístico, como lugar de recepción de poblaciones que anhelan un clima esplendoroso, como ligero paraíso de biodiversidad en donde el hombre es el rey, procede establecer los mecanismos necesarios para que los desarrollos sean los más convenientes a fin de elevar los niveles económicos, sociales, culturales y ambientales de la mayor parte de la población Murcia. Un buen aeropuerto es, cómo diría, absolutamente necesario por varias razones, sin olvidar la principal que es aquella que se corresponde con su función primordial: el transporte. La primera razón, porque un aeropuerto es un verdadero centro de negocios. La segunda, porque una región sin aeropuerto es como una ciudad sin equipo de fútbol en primera división. Y la tercera, porque de una vez por todas, Murcia precisa completar su equipamiento de transporte con un aeropuerto situado en el centro de gravedad de todas las cuestiones que gravitan sobre su territorio: población, industria, desarrollos turísticos…, siempre bajo el muy respetado criterio de la contención ambiental.

El clima condiciona y la globalidad mundial nos afecta. Recientemente, el hoy nominado candidato socialista a la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, disertó en Murcia (como Director de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno) una conferencia en la que expuso con claridad manifiesta los planes que el actual ejecutivo tiene para el desarrollo del conjunto de nuestras economías. El discurso me pareció impecable, si bien de él se pudo apreciar (un joven estudiante avispado así se lo hizo ver) que las referencias al Medio Ambiente brillaron por su ausencia, con lo cual se demuestra que las alusiones sistemáticas de nuestras autoridades al asunto ambiental queda relegado al foro del debate político y, cuando se trata de aplicar medidas, su toma en consideración no existe. De otro lado, interpelado el señor Sebastián acerca de unas confusas manifestaciones a él atribuidas, en otra ciudad, respecto a que, en su opinión, prefería el turismo residencial al hotelero, aquél se defendió muy dignamente, si bien continuó con su defensa del turismo residencial, entre otras razones porque éste presenta opciones económicas mucho más estables que el hotelero, naturalmente sin despreciar su aportación decisiva en el mundo del turismo. Las razones esgrimidas por Sebastián son, en cierto sentido (*), impecables. Dijo, aproximadamente, que en estos momentos (mayo, 2006) China es un país en plena expansión y con vocación viajera; es una lástima que la captación española de ese turismo se limite a poco más de 35.000 individuos. Pero hay algo mucho más importante, pues dentro de unos pocos años habrá 70 millones de chinos ricos dispuestos a dejarse los cuartos en multitud de viajes alrededor del mundo, y es por ello que tenemos que preparar nuestro equipamiento turístico para la captación del máximo número de ellos sobre la base de un turismo residencial. (Yo, en mi modestia, pensé: “pero este señor a lo que nos está animando es a seguir sacándole partido al ladrillo, ¿o no?”). Algo así.

Y no sólo para traer chinos a Murcia sino indios, horteras tejanos petroleros, bárbaros del norte, lapones, ingleses, holandeses y, faltaría más, japoneses, sino para dar servicio a otros sectores de nuestra economía de tal forma que la instalación inminente de ese aeropuerto anunciado sea el mejor cooperador en las labores de nuestros empresarios, aunque no estén directamente relacionados con el turismo, para que nuestros productos vuelen a la velocidad del rayo allende nuestras fronteras –y no me refiero a las hidráulicas, pues a lo que se ve éstas resultan insalvables- y puedan ser depositados en fecha y forma tal que los hagan competitivos con nuestros más acreditados rivales en la competencia comercial.

En una sociedad tan mediática como la nuestra, resultaría absurdo pretender desarrollos progresivos de nuestra Región sin contar con un aeropuerto en condiciones. Esta instalación, al margen de su funcionalidad, será un botón de muestra de la imagen moderna y prestigiosa que merecemos los paisanos. Prestigio y función, desde luego, porque, según los estudios de viabilidad que justifican la necesaria inversión, el número de pasajeros posibles, desde el momento en que entre en funcionamiento el aeropuerto, no bajará del millón-año, cifra ésta que muy bien puede considerarse como suficiente para asegurar el equilibrio financiero de la inversión. No sería de recibo dejar pasar la ocasión para poder cumplimentar los criterios economicistas del hoy candidato a la alcaldía de Madrid, porque de lo que se trata es que a los chinos, en lugar de dedicarles un domingo mundial (Domund) pleno de donativos, lo que tenemos que hacer es traerlos a Murcia para que se dejen las perras de manera discrecional. Así, siempre serán bien recibidos. Claro que si vienen en avión, el viaje será tan cómodo que podrían repetir. Para satisfacción nuestra.

(*) a lo que se ve, se le pasó por alto que el ‘rollo político’ de su partido aquí es denostar ‘el ladrillo”. Tirón de orejas, pues.

Juan Guillamón. nov 2006

jueves, noviembre 02, 2006

COSTUMBRES EXTRAÑAS


FOTOGRAFÍA DE MARIANO GUILLAMÓN REX, NACIDO EL 7 DE SETIEMBRE DE 1849 Y MUERTO EL 23 DE DE DICIEMBRE DE 1878. LA EXTRAÑA MIRADA QUE SE DESPRENDE DE SUS OJOS TIENE SU EXPLICACIÓN EN QUE LA FOTO SE LA HICIERON ¡DESPUÉS DE MUERTO¡ EXTRAÑA COSTUMBRE ÉSTA DE INMORTALIZAR A LOS QUE NOS DEJAN. EL GORRO QUE LLEVA PUESTO NO SÉ SI CORRESPONDE A UN MARINO MERCANTE, UN SERENO O UN FACTOR DE RENFE, ¿SERÍA UN MILITAR DESTACADO? ES ANTEPASADO DE CHITINA MOSQUERA, Y, CON SEGURIDAD DE LOS GUILLAMÓN ALCÁNTARA.

GUILLAMONAS DE ESPINARDO

(De izquierda a derecha y de arriba abajo: Joaquina, Josefa, Aniceta, Antonia, Concepción, Francisca y Perico).
LA FOTO CORRESPONDE A 1875-80. SE TRATA DE LA BISABUELA DE CHITINA MOSQUERA FLORES Y SUS HERMANAS. TODAS SON GUILLAMÓN REX. HIJO DE UNA DE ELLAS ES ANTONIO FLORES GUILLAMÓN, TÍO-ABUELO DE LAS MOSQUERA. EL COJO, OTRO GUILLAMÓN REX, TENÍA MUCHOS CUARTOS CON ESO DEL PIMENTÓN. CUANDO CHITINA ME DIO LA FOTO Y VI EL EXTRAORDINARIO PARECIDO DE UNA DE LAS GUILLAMONAS CON EL PRIMO PEPE GUILLAMÓN, CREÍ QUE SE TRATABA DE UN MONTAJE..PERO NO: ¡LOS PERSONAJES SON REALES¡ MARILÓ DICE QUE EL COJO SE PARECE, EN FEO, A JUAN...AUNQUE ESTÁN DE LUTO Y SON DE ESPINARDO VERANEAN EN TORREVIEJA.
TENGO QUE ESCRUTAR LOS ARCHIVOS PARROQUIALES DE ESPINARDO Y VER LA RELACIÓN QUE HAY ENTRE ESTAS GUILLAMONAS Y EL TÍO PACO EL CURA.
DE TODOS MODOS NO ESTOY MUY SEGURO DE QUE PEPE NO SE HAYA DISFRAZADO…